¿No estamos repitiendo?...

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Opinión
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Las revoluciones son fenómenos extraordinarios, por eso ocurren cada cierto tiempo. Cuando rasgan la cotidianidad de la vida de una nación, son estremecedores. Estrujan la realidad de las circunstancias en las que se ve inmersa una población y la transforman, sus consecuencias no se agotan por el transcurso del tiempo y es que el evento queda sujeto al análisis de las nuevas generaciones, y hasta lo que en un momento dado se glorificó, es factible que más tarde se condene. Nuestro país ha vivido dos muy señaladas, y este año celebramos el aniversario de ambas. La de independencia que ocurrió hace 200 años y la de 1910, que llega a los cien. Hay quienes afirman que no hay nada que celebrar. Cuestión de enfoque. Conocer la historia del país en el que uno ha nacido, debiera ser deber natural, pero en esta tierra nuestra a nadie le quita el sueño enterarse de ella.

La Historia de México es asignatura de relleno en los programas escolares, ese es el nivel de relevancia que le dan a una materia que nos permitiría a los nacionales explicarnos una serie de acontecimientos que están sucediendo hoy día, y que simple y sencillamente ya tienen registro en el pasado, lo único que ha cambiado son los protagonistas, los testigos, los destinatarios, pero es la "misma burra", como decía mi maestro de Historia de México de Secundaria, "nomás revolcada con otros lodos".

A nuestras dos guerras nacionales las engendró el hartazgo que producen el autoritarismo, los abusos, la discriminación, el odio que van acumulando los agravios de hombres a otros hombres, toda esa ventolera que acaba por arrancar con violencia lo que la irracionalidad de los humanos le permite. Sus frutos son amargos, producen mucho dolor, porque lo que se pierde en un movimiento armado, por lo general, es el bien más preciado que tenemos todos, la vida. Y de ahí para adelante.Hidalgo encendió a Nueva España para que se volviera México y casi todos quienes lo siguieron, pagaron con la suya, hasta Abasolo, que muriera años más tarde en su prisión española, toda vez que le faltaron los arrestos y no tuvo empacho en aceptar la denigrante prisión perpetua. Ni siquiera su juventud justifica su flaqueza. ¿Cuántos años llevó construir un país independiente? ¿Qué sucedió en el trayecto de 1821 a 1910? Tuvimos dos imperios, repúblicas centralistas y federalistas, asesinatos al por mayor entre los hombres que querían el poder en nombre de la patria, Congreso con senadores y sin ellos, dos dictadores y nos salvamos del tercero porque se murió antes de convertirse en, cinco Constituciones (incluyendo la de Apatzingán, aunque no haya entrado en vigor), guerras civiles -que son las más cruentas - y sangre y más sangre.

El detonador inmediato y directo de la rebelión que estalló en las postrimerías de 1910, fue una fractura dentro de la propia elite del poder. El estilo particular que le imprimió Porfirio Díaz a sus mandatos, trajo consigo la repetición ad perpetuam de los mismos hombres en distintos cargos de los tres niveles de gobierno, y no se diga en las legislaturas de los estados y la federal. Se enfermó de poder el héroe del 2 de abril, se volvió anciano detentándolo. El inmovilismo margina a otras fuerzas y cobra caro al final.

Los dos movimientos los detonaron dos hombres que tenían la vida resuelta, que no tenían ninguna necesidad de meterse en su vorágine, pero se lanzaron. Hidalgo a los 57 y Madero a los 37 años. Ambos tenían una visión distinta del mundo. Hidalgo, brillante, lector ávido de las ideas libertarias gestadas en la Europa del siglo 18; Madero pleno de energía e ideales, educado en México, Europa y Estados Unidos, convencidos los dos de que en su tierra urgían ciudadanos, no súbditos. Los dos fueron alma de sus revoluciones. Los dos murieron asesinados. Los dos fueron traicionados.

¿Qué encaró Madero?: Un régimen podrido de corrupción, un pueblo ignorante y en muchos casos reacio y temeroso al cambio, una prensa vendida al Presidente, todos los gobernadores y personajes políticos y de negocios (nacionales y extranjeros) vivían al amparo de las componendas arregladas con la presidencia del octogenario. ¿Qué enfrentó Hidalgo?...

¿Verdad que todo es cíclico? Analice el presente de Coahuila a la luz del pretérito.y usted saque conclusiones.

Columna: Dómina. Nacida en Acapulco, Guerrero, Licenciada en Derecho por la UNAM. Representante ante el Consejo Local del Instituto Federal Electoral en Coahuila para los procesos electorales.

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