La ciudad de todos
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Sin autoridad visible que obligue a cumplir la norma de un Reglamento de Tránsito -que no hay-. Sin presencia de oficiales de Tránsito, que pongan orden en este caos vial llamado Saltillo. La Dirección y Subdirección de Tránsito de la Policía Preventiva Municipal tienen un nombre muy largo, pero una acción muy corta. Sin efectivos no puede haber efectividad. La cultura vial se establece con estricta vigilancia, intervenciones y multando a los malos conductores, basándose en un Reglamento que dé fundamento legal a la actuación oficial.
La ciudad capital ofrece una vergonzosa falta de infraestructura vial. Se han borrado las líneas divisorias entre carriles en toda la ciudad. Faltan semáforos en los cruceros que registran mayor número de accidentes. Faltan señales tamaño jumbo de "Alto, ceda el paso a un vehículo". Retomar la cultura de dar el paso -uno a uno- eso mantendría el flujo y fincaría la cultura de la cortesía.
Los límites de velocidad están sin respetar. Desde el mal hábito de no poner el despertador 20 minutos antes, parece que el estado de ánimo está conectado al acelerador. Esto aunado al estrés, alcoholismo, depresión, neurosis, imprudencia, prepotencia, impericia, uso del celular, o embrutecimiento por llevar el sonido del estéreo a todo lo que da. La bestialidad se exhibe a todas horas: Cerrarse a propósito, pasarse los altos creyéndose con derecho a obligar a que los demás frenen, aunque "los demás" tengan derecho de vía. Echársele encima al conductor que puso direccional para incorporarse a otro carril. Hay varias combis que traen picos en sus ejes delanteros, tranquilamente se cierran a invadir el carril que quieren, sabiendo que pueden abrir como lata de sardinas a un auto mediano.
Esos odiosos energúmenos al volante, también exhiben el enfermizo placer de no respetar altos ni semáforos en rojo. Tan solo en V. Carranza y Echeverría, en horas pico, cinco autos se pasan en rojo al hilo, sin que autoridad alguna los haga respetar nada. Ah; también frente a la Presidencia Municipal, particulares y taxistas usan el carril exclusivo para el transporte urbano sin ser infraccionados.
¡Decídete a ser feliz hoy!
despachoalfonsina@prodigy.net.mx