Besarse el brazo

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Opinión
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James Rodríguez fue presentado en la “Casa Blanca” ante casi 40 mil aficionados como la contratación de los merengues para las próximas seis temporadas. 

El colombiano, de 23 años de edad, viene de ser la figura en la Copa del Mundo Brasil 2014, en donde no solamente se coronó campeón de los goleadores al completar seis tantos, lo que lo hizo acreedor a la Bota de Oro; sino también, de lograr horadar la portería adversaria en todos y cada uno de los partidos que disputó con la escuadra cafetalera; tanto así, que uno de ellos le valió para ser galardonado por “el mejor gol del Mundial”, el primero de los dos que le metió a Uruguay. 

Desafortunadamente, para lograr el fichaje, los dirigidos por Carlo Ancelotti se vieron obligados a prescindir de los servicios del “Fideo” Ángel di María; así como del alemán Sami Khedira. 

Como los grandes, portará el 10 en los dorsales. Desde 1995, fecha en que se impusieron los números fijos, solamente 7 futbolistas lo han utilizado en la “Casaca Blanca” y curiosamente ninguno era español: Laudrup, Seedorf, Figo, Robinho, Sneijder, Diarrá y Özil. Aunque tal vez, el más grande en portar el 10 ha sido el húngaro 

Ferenc Puskas, conocido popularmente como “El Zurdo de Oro”. Coincidentemente, el personaje que hoy nos ocupa, James Rodríguez, tiene su pierna izquierda la más letal y mortífera de sus armas. 

Imagínense: Kross, Modric, Bale, CR7, Rodríguez y Benzema ¡Un ataque de ciencia ficción! 

James se casó con la hermana del portero de la selección colombiana David Ospina y tanto él como su esposa 

Daniela se tatuaron el nombre de su hija (Salomé) en el brazo, lo que dio origen a la ya clásica celebración de sus goles. Si usted, estimado lector, al igual que un servidor simpatiza con el Real Madrid, ojalá y lo veamos muchas, pero muchas veces... besarse el brazo. 

Columna: Bajo el microscopio. El ex árbitro profesional conoce el comportamiento del futbolista dentro y fuera del campo de juego. Gusta de escribir de forma amena las innumerables anécdotas que su paso por el futbol profesional le ha dejado, claro, sin dejar a un lado la crítica y el comentario puntual cuando un tema polémico está en el aire. Siempre va en favor de la libertad de palabra y acción.

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