La ciencia bajo ataque

Opinión
/ 25 septiembre 2021
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Nuevamente desde el gobierno federal, se desprecia a la ciencia, a la educación, a la cultura y a la academia. La cuarta transformación se ha encargado de minar al Conacyt. Empezó con los recortes presupuestales y hoy la comunidad científica está siendo acosada.

No podemos olvidar que el año pasado, Morena destruyó los fondos y fideicomisos públicos destinados al desarrollo científico. Con esto se puso en peligro la permanencia de proyectos innovadores y de investigaciones que han puesto a México a la vanguardia.

Gracias al trabajo que ha hecho la comunidad científica, se han implementado acciones para disminuir el cambio climático, se ha fomentado el uso de energías limpias. También ha servido para visibilizar los problemas sociales que se viven en nuestro país como la inseguridad, la desigualdad, la pobreza, la violencia de género o la falta de acceso a los servicios de salud.

Los científicos mexicanos han sido reconocidos nacional e internacionalmente por contribuir a la construcción de una sociedad más justa, más igualitaria y moderna. Mexicanos como Alfonso García Robles, Octavio Paz o Mario Molina han sido distinguidos con el Premio Nobel por sus aportaciones a la paz, la literatura y la química. Mujeres como Karla Rubio han sido distinguidas por sus aportaciones médicas.

Sin embargo, este gobierno ha decidido darle la espalda a quienes han dedicado su vida al estudio y desarrollo de nuestro país. Ha decidido perseguir a aquellos que han alzado la voz ante las injusticias de la 4T. Ha decidido ir con todo el peso del Estado para amedrentarlos.

Lamentablemente, por otro lado ha permitido que la impunidad permee en nuestro sistema de justicia. Desde Palacio Nacional se dicta quiénes son culpables y quiénes no lo son. Cuando se trata de defender a sus hermanos, a su prima, a los funcionarios de su gobierno acusados de enriquecimiento, todos son inocentes para el Presidente de la República, pero cuando se trata de la oposición, todos son culpables y deben ser castigados.

Hoy el gobierno busca encarcelar a los científicos y académicos, mientras consiente a los cárteles del crimen organizado.

El gobierno de López Obrador se ha caracterizado por perseguir a las voces disidentes, por acusar —sin pruebas— a quienes cuestionan sus decisiones, por vulnerar los derechos de quienes le hacen frente. Pero lo que se está haciendo contra la comunidad científica y académica, debe prender la alerta sobre el país al que nos está llevando.

En las mañaneras hemos escuchado cómo se tergiversa nuestra historia. Se crean culpables, se estigmatizan personas. Se pretende reescribir nuestro pasado, cuando se debiera ver hacia el futuro. La cuarta transformación vulnera los derechos de los mexicanos a tener un mejor porvenir.

Perseguir a 31 científicos por haber recibido recursos públicos para el desarrollo científico y tecnológico, es no entender la importancia que tiene la comunidad científica en nuestro país. Necesitamos más científicos y menos represores. Necesitamos más científicos y menos ignorancia de los funcionarios públicos de este gobierno. México necesita que la ciencia deje de estar bajo ataque.