La métrica de la deuda (2/2)

Opinión
/ 27 septiembre 2021
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Comentábamos hace quince días en este espacio sobre lo confuso que resulta dar un seguimiento puntual al tema de la deuda. La existencia de una variedad de indicadores, tales como Deuda Bruta, Deuda Neta y el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público, así como la distinción entre Gobierno Federal y Sector Público nublan el análisis.

No obstante, ahí no termina la confusión. Cuando nos dicen que la deuda se ha reducido o ha aumentado, ¿contra que cifra se refieren?, ¿contra lo aprobado en Paquete Económico?, ¿contra la registrada en el período del año anterior? ¿contra la que se tenía en el sexenio anterior?, ¿se hace referencia en términos absolutos o relativos?

Si no se indica ese punto de referencia, seguimos quedando a ciegas, o en el mejor de los casos, nos resignamos a comprar ese argumento, aun cuando este carezca de solidez y de veracidad.

“Casi todos los países recurrieron a créditos y aumentaron sus deudas en porcentajes elevadísimos. En contraste, nosotros hemos enfrentado la pandemia y vamos a salir de la crisis económica sin contratar deuda adicional...”, señaló el Mandatario en su Segundo Informe.

Un vistazo a las estadísticas que publica la Secretaría de Hacienda nos ayudará a contrastar esta afirmación.

La Deuda Bruta del Gobierno Federal se ubicó en julio del 2018 en 8.03 billones de pesos (bdp), para el 2019 pasó a 8.58 bdp, en julio del 2020 se colocó en 9.69 bdp y para el séptimo mes de este año alcanzó los 10.22 bdp. Un aumento del 27% en solo tres años. Como porcentaje del PIB pasó de representar el 35.3% en el 2018 a 42% en el 2021.

Para el Sector Público en su totalidad este indicador pasó de 10.54 bdp en el 2018 a 13.09 bdp en el mismo mes del 2021. Pasamos de un 46.8% a un 53.9% del PIB.

Con el indicador de la Deuda Neta se observa una trayectoria similar. En el Gobierno Federal se registraba en julio del 2018 un monto por 7.63 bdp y tres años después se ubica en 9.73 bdp, lo que implicó movernos de un 34.4% a un 40.6% como proporción del PIB.

Para el Sector Público estas cifras fueron de 11.02 bdp (2018) y 14.42 bdp (2021). En términos relativos brincamos del 46% al 53.1% del PIB en ese lapso.

Si nos referimos al indicador más amplio de la deuda, el denominado Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público, en julio del 2018 su nivel era de 9.99 bdp y en este año ya sumamos los 12.49 bpd. Como porcentaje del PIB pasó del 44.9% al 52.4%.

En resumen, bajo cualquier métrica que se quiera utilizar, este gobierno ha aumentado la deuda gubernamental o pública. Cualquier otra afirmación en sentido contrario, es mera demagogia.

Economista y Catedrático de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Coahuila