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Los aspiracionistas de nuestro presidente

Opinión
/ 21 mayo 2022
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“Sí, sí, sí, hay un sector de la clase media que siempre ha sido así, muy individualista, que le da la espalda al prójimo, aspiracionista, que lo que quiere es ser como los de arriba y encaramarse lo más que se pueda, sin escrúpulos morales de ninguna índole; son partidarios de que ‘el que no transa, no avanza’. Es increíble cómo apoyan a gobiernos corruptos, increíble”.

El término aspiracionista no aparece en el diccionario de la Real Academia Española. Fue utilizada por nuestro presidente para describir la más desencarnada definición de burgués. Sin embargo, el espectro del burgués se explica con una brutal belleza en la película francesa “Toutes les matins du monde”.

La película se ambienta en la época de los últimos reyes de Francia. Monsieur Colombe era el mejor músico del reino. Tocaba el violonchelo. En esa época, los mejores en su oficio, eran generalmente invitados a vivir en la corte, lo cual representaba no sólo un honor, sino llevar una vida de cortesano.

La vida fuera de la corte se daba en los burgos. Los burgos eran hacinamientos que crecían en los accesos del castillo o a lo largo de sus rutas. Zapateros, músicos, sastres, pasteleros, cocineros, etc. habitaban allí, aspirando a intercambiar o vender sus productos entre los demás habitantes del burgo o incluso llamar la atención de algún noble o del Rey, quien podría invitarlos a ser cortesanos.

Monsieur Colombe se rehusaba a vivir en la corte o en un burgo. Vivía en el bosque.

Cada que había concierto en la corte, el segundo mejor músico, un discípulo suyo, iba por él al bosque. Aprovechaba el trayecto para acordar lo que se tocaría y para tratar de convencerlo de que viviera en la corte. Uno de esos días Monsieur Colombe le preguntó: ¿Para qué tocas? Su discípulo, extrañado contestó cómo si fuera obvio, que para vivir en la corte. Y le devolvió la pregunta: ¿Y tú maestro, para que tocas? Monsieur Colombe le respondió: “Para revivir a los muertos. Cada vez que toco, estoy con mi esposa, y me vuelvo a enamorar de ella, y platicamos nuevamente de todo lo que hicimos y lo que haremos”. Monsieur Colombe era viudo.

Meses después fallece Monsieur Colombe. El primer concierto después de su muerte estuvo a cargo de su discípulo, quien era ya, el músico de la corte. Su última conversación con monsieur Colombe, aún permanecía en él.

En la noche del concierto, cuando el paje real anuncia la entrada del rey, el discípulo se veía distinto. Cómo si transpirara comprensión. La música empieza con impecable precisión, tono, fuerza y la melodía llena el espacio. El Rey entra. Entra caminando del brazo de Monsieur Colombe. Nadie lo ve. Excepto su discípulo. Justo cuando ambos pasan frente a él, tanto su maestro como el rey mismo, le guiñan el ojo. Atónito, ve cómo desaparece su maestro y sigue sólo el Rey....

Querido lector;

La aspiración de los burgueses es un proceso personal. Representa en última instancia la búsqueda de la felicidad. Sea vivir en el bosque, en el burgo o en la corte es una decisión que tiene que ver principalmente con la libertad de elegir lo se quiere llegar a ser. Las urnas nos esperan en seis estados en 15 días. Para aquellos que creen que ser aspiracionista está mal, espero que alcancen a ver a monsieur Colombe cuando les guiña el ojo.

Agarren viada

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