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Oposición hueca y sin propuesta

Opinión
/ 22 mayo 2022
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Quienes se autodenominan y consideran la “oposición” (entre comillas porque en realidad no parecen serlo) en México, no parecen darse cuenta de que cualquiera que haya sido su plan (suponiendo que exista), no tienen un camino claro para quitarle siquiera un poco de poder, o puestos de elección popular relevantes, al partido que gobierna. Es de sorprenderse que después de más de tres años de nulo crecimiento económico, de aumento en la pobreza, de un manejo por demás cuestionable de la pandemia con cientos de miles de muertos, de escándalos de personajes de la 4T y de familiares del Presidente, de mañaneras eternas sin sustancia, de un gabinete mudo y manco por diseño presidencial, de buenas intenciones que no se traducen en mejores perspectivas para México, el Presidente sigue siendo mucho más popular que cualquier alternativa de oposición. No sólo eso, con precandidatos oficiales bastante flojos y sin mucho más cartel que estar entre los que baraja el Presidente (al más odioso estilo priista ochentero que en teoría habíamos ya superado), no se ve cómo quienes quieren a toda costa sacar al lopezobradorismo del poder puedan realmente recuperar el poder. Es común ver en medios y redes sociales a analistas y opinadores decir que AMLO es el “peor presidente de la historia”, que está llevando al País al abismo, que “nos quiere convertir en Venezuela o Cuba”, argumentos que en teoría deberían ser suficientes para generar algo de inercia sobre una campaña nacional opositora, especialmente ahora que al menos tres de los cuatro principales partidos dicen estar de acuerdo en ir en alianza. Sin embargo, la popularidad de AMLO sigue en niveles que parecen indicar que, quienes estamos cansados de ver a México estancado y sin buenas perspectivas de mejoría en el futuro, no entendemos la realidad de millones de mexicanos que no están preocupados por el futuro, por el PIB, por la modernidad, por un aeropuerto sin vuelos o un tren a ningún lado, sino por lo que van a comer mañana.

Así, empiezan ya los codazos y empujones para la sucesión presidencial en 2024 y no parece haber una fórmula, personaje, plataforma o bosquejo de plan que pueda destronar a Morena en esa elección, independientemente de quién es el o la candidata del proyecto de López Obrador. Los miles de kilómetros caminados por AMLO (y las garnachas consumidas a la orilla de la carretera) en los últimos 15 o 20 años a lo largo y ancho del País, y especialmente en poblados y regiones vulnerables y olvidadas por ese “desarrollo” tan disparejo que se dio durante tres décadas previas a la elección de 2018, son prácticamente imposibles de replicar y superar por una “oposición” que difícilmente llegará tan unida como pretende y que batallará mucho para realmente presentar un candidato de “unidad”. Seamos sinceros, los partidos tradicionales están más que desgastados. Sí, uno de los refranes más ciertos en la política mexicana es que la gente sí está cansada de tanta pin... tranza y quienes empujan un proyecto de alianza opositora están hundidos hasta el cuello en el pantano ese de las tranzas que llevaron al País a una situación en la que la mejor opción fue ir por alguien como López Obrador. Lo he platicado antes aquí, somos muchos los mexicanos que nos hartamos del PRI, que le dimos la oportunidad al PAN (el de antes, el de Luis H., el de Maquío, el de Castillo Peraza...), que difícilmente estaremos entusiasmados con una “alianza” de los de siempre buscando hacer lo de siempre, como siempre, para lograr los resultados... de siempre. El plan de los de siempre es que AMLO siga mostrando que es “el peor Presidente de la historia”, como ellos dicen, y convenciendo a cualquier incauto que niveles de aprobación de 60 por ciento o más no son reales, negando la existencia de ese otro México, olvidado por tantos años y que ahora les volverá a pasar la factura precisamente por ignorarlo una vez más.

Esa “oposición” tiene que replantearse todo lo que creían conocer sobre lo que quieren los mexicanos y olvidar que la forma en la que hicieron política las últimas 3 o 4 décadas no sólo no funciona más, sino que es el detonante del éxito de los movimientos populistas como el de la 4T, que además tienen el acierto de ver y reconocer que ese otro México es real, es doloroso y le urge ser atendido. Cualquier bosquejo de plataforma opositora tendría que verse antes, pero honestamente, en el espejo y darse cuenta de que, así como se ven, tal cual, los vemos nosotros. Sus máscaras, sus pieles de oveja, sus discursos, son ya muy transparentes y cansados. Su patriotismo es muy cuestionable. Sus logros (reales y percibidos) y la nostalgia de ese pasado que es grandioso sólo en su mente y la de sus cuates no los llevará muy lejos. Apostar por apellidos de la alcurnia política histórica tampoco es la solución. Es momento de tirar a la basura el manual, voltear a su alrededor y sacar una hoja en blanco que empiece por ponerle un título a su plataforma política. Reciclar el pasado no les alcanzará.

@josedenigris

josedenigris@yahoo.com

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