El Universal
Miami, EU.- A Pablo Montero le toca someterse a exámenes de sangre por orden de Katherine Fernández Rundle, fiscal estatal del condado de Miami-Dade, Florida. Esta orden fue firmada por ella el pasado domingo, después de que Montero fuera arrestado el 31 de agosto por posesión de cocaína.
A pesar de que el cantante de 38 años de edad durante su arresto admitió a las autoridades ser propietario de la pequeña bolsa encontrada al ser detenido por velocidad excesiva, el cantante se declaró inocente cuando su representante legal se presentó en la Corte el pasado viernes; ahí se recomendó que Montero se integre a un programa de rehabilitación.

El cantante ranchero y sus abogados sólo tienen un plazo de cuatro semanas para la determinación de las evidencias, y para llegar a un acuerdo con la fiscal para decidir si acepta la rehabilitación o el caso se va a juicio. Si el artista opta por la última opción, de ser encontrado culpable, sus derechos migratorios se verían afectados.