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El boxista filipino vence por nocaut técnico al puertorriqueño Miguel Cotto, en el round 12, y suma su séptimo título mundial en siete divisiones
Manny Pacquiao ofreció una enésima exhibición arrolladora al derribar el sábado dos veces a Miguel Cotto dos veces y dejarle el rostro cubierto de sangre hasta que el árbitro se apiadó del puertorriqueño y detuvo el combate cuando faltaban 55 segundos en el último asalto.

El filipino Pacquiao desquició a Cotto con su impresionante velocidad y fuerte pegada con ambas manos para adjudicarse su séptimo título mundial en siete divisiones. Si había alguna duda, pues ya no la hay: Pacquiao certificó con creces que es el mejor boxeador libra por libra del momento.

Cotto sufrió una paliza como pocas. Fue tanto el castigo que recibió que su rostro quedó cubierto del rojo de la sangra por el impacto implacable de los golpes de Pacquiao.

Pacquiao derribó a Cotto con un derechazo al inicio del tercer round, pero el boricua supo asimilar y logró reaccionar fuerte. Pero luego que Pacquiao hizo que Cotto volviese a besar la lona en el cuarto round, esta vez con una demoledora izquierda, el boricua perdió el impulso.

Cotto peleó con gallardía, pero en los últimos rounds más fueron sus instintos para sobrevivir de pie mientras la sangre brotaba en su rostro. Pacquiao, en tanto, simplemente no dio tregua.