Stuttgart.- El padre del joven alemán de 17 años que acabó con la vida de 15 personas, la mayoría alumnos o maestros de su antigua escuela, antes de suicidarse, tendrá que responder ante la justicia, confirmaron hoy a dpa portavoces del ministerio de Justicia del estado federado de Baden-Worttemberg.
Stuttgart.- El padre del joven alemán de 17 años que acabó con la vida de 15 personas, la mayoría alumnos o maestros de su antigua escuela, antes de suicidarse, tendrá que responder ante la justicia, confirmaron hoy a dpa portavoces del ministerio de Justicia del estado federado de Baden-Worttemberg.

El fiscal general Klaus Pflieger ordenó a la Fiscalía de Stuttgart que interpusiera una demanda y abriera una investigación contra el padre del joven, que es aficionado al tiro, posee 15 armas y guardaba su arsenal en el dormitorio, en vez de en una caja fuerte como dicta la ley alemana.

Además, cuando el 11 de marzo su hijo decidió coger una de las pistolas que guardaba en el dormitorio para realizar la matanza, tenía munición suficiente como para disparar 4.600 tiros.

Los padres sabían que su hijo tenía problemas psiquiátricos y a pesar de ello, dejaron a la vista el arma.

La Fiscalía de Stuttgart lo acusa de homicidio por negligencia en 15 casos y lesiones corporales por negligencia en 13 casos.

Tim Kretschmer irrumpió en su antiguo colegio, la escuela Albertville de la localidad de Winnenden, en el suroeste del país, y sin mediar palabra con nadie, comenzó a disparar indiscriminadamente y asesinó a ocho alumnas, un estudiante y tres profesoras. Poco después, en su huida, mató a otros tres viandantes.