Pakistán.- El nuevo gobierno de Pakistán firmó este miércoles un acuerdo de paz con los talibanes paquistaníes de una región del noroeste, pese a los llamamientos de Washington a tomar medidas drásticas contra los islamistas.
El acuerdo comportará la paulatina retirada de tropas de la que un día fue zona turística del valle de Swat, hoy devastada, y la imposición de la ley islámica o "sharia", tal y como reclamaban los rebeldes islamistas, informaron dirigentes provinciales.

A cambio, los islamistas desmantelarán sus campos de entrenamiento, entregarán a los activistas extranjeros y pondrán fin a los atentados suicida contra dependencias del gobierno y contra las fuerzas de seguridad, según este acuerdo de 15 puntos.

El ejército lanzó una gran ofensiva en octubre de 2007 para expulsar del valle de Swat a los militantes leales a Maulana Fazlulá, un clérigo radical que puso en marcha una ofensiva para reforzar la aplicación de la sharia.

"Hoy se firmó el acuerdo entre el comité gubernamental y los representantes de los talibanes locales. Confiamos en que este acuerdo pondrá fin a la violencia y garantizará una paz duradera en la región", dijo a la AFP el miembro del comité y ministro de la Provincia de la Frontera del Noroeste (NWFP), Wajid Alí Jan.

Los islamistas se comprometieron también a no atacar las escuelas de niñas, las tiendas de música y las barberías, blancos habituales de los islamistas seguidores de la interpretación del Islam propia de los talibanes que gobernaron Afganistán entre 1996 y 2001, añadió.

Los funcionarios explicaron que no hubo acuerdo sobre la suerte de Fazlulá, para quien los islamistas reclamaban una amnistía. El ejército paquistaní ha estado persiguiéndolo durante meses por los bosques y montañas de la región.

El anuncio del acuerdo llega un día después de que Washington expresase su inquietud por la decisión del gobierno paquistaní de negociar con los islamistas, tanto los de la NWFP como los de otras áreas tribales fronterizas con Afganistán.

El vicesecretario de Estado estadounidense, John Negroponte, reclamó el martes a Pakistán que arrestase a un importante comandante talibán en la región tribal de Waziristán del Sur, con quien Islamabad está negociando.

La Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadounidense y el anterior gobierno paquistaní acusan a este comandante, Baitulá Mehsud, de haber organizado el asesinato en diciembre de la ex primera ministra Benazir Bhutto. El nuevo gobierno paquistaní, encabezado por el primer ministro Yusuf Raza Gilani, se comprometió a revisar la política antiterrorista de Islamabad tras derrotar a los aliados políticos del presidente Pervez Musharraf en las elecciones de febrero.

El gobierno de Afganistán reaccionó negativamente al acuerdo considerando que agravará los problemas que ambos países tienen con el extremismo islámico. "Creemos que cualquier acuerdo exclusivo con los talibanes resultará en un deterioro de la situación", dijo a la AFP el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores afgano, Sultán Ahmad Bahin.