Cannes, Francia.- A falta de la proyección de tan sólo dos películas los pronósticos no están claros sobre la favorita que podría llevarse la Palma de Oro de la 61 edición del Festival de Cannes, que podría ir a Clint Eastwood, Ari Folman, Matteo Garrone o incluso al argentino Pablo Trapero.

Todas las quinielas tienen en cuenta lo que el presidente del Jurado, el actor y director estadounidense Sean Penn, dijo el primer día del Festival.

"Cualquiera que sea nuestra decisión para la Palma de Oro tenemos todos una misma idea, debemos estar seguros de que el cineasta que hizo ese filme era consciente de la situación, de la época del mundo en que vive", afirmó.

Penn hizo esta declaración en nombre del resto de miembros del Jurado, que incluye como realizadores a la iraní Marjane Satrapi, el mexicano Alfonso Cuarón, el italiano Sergio Castellito, el francés Rachid Bouchareb y el tailandés Apichatpong Weerasethakul.

Y a tres actrices: la estadounidense de origen israelí Natalie Portman, la germano-rumana Alejandra María Lara y la francesa Jeanne Balibar.

Esa premisa social la cumplen muchas películas de las que se han visto hasta ahora en competición -faltan "Palermo Shooting", de Wim Wenders, y "Entre les murs", de Laurent Cantet- por lo que el abanico de posibilidades es amplio.

"Changeling", el filme de Clint Eastwood sobre la desaparición de un niño y la corrupción policial, entra en todas las quinielas aunque algunos apuntan más a que reciba el premio al mejor director y no la Palma de Oro a la película.

No hay que olvidar -como dicen algunos- la especial debilidad de Sean Penn por el cine de su compatriota.

Hay bastante unanimidad en que el documental animado de Ari Folman, "Waltz with Bashir", sobre el papel de Israel en la matanza de palestinos en Sabra y Chatila (Líbano) en 1982, se llevará algo, aunque podría ser el premio especial del Jurado.

Y también en cabeza los dos filmes italianos en competición: "Gomorra", de Matteo Garrone, e "Il Divo", de Paolo Sorrentino, dos retratos demoledores de la mafia y la política de Italia, respectivamente.

Si los hermanos Dardenne con "Le silence de Lorna" consiguiesen la Palma, sería histórico, puesto que nadie la ha obtenido tres veces y ellos ya la obtuvieron con "Rosetta" en 1999 y "L'enfant" en 2005.

Hay una minoría que apunta a la turca "Uç Maymun" (Los tres monos), de Nuri Bilge Ceylan, otra historia de familia -tema dominante en la competición oficial de este año- o a "Adoration", de Atom Egoyam, aunque, ya que estamos en Francia, tampoco se olvidan de la cuota gala, que podría llegar con "Un conte de Nöel", de Arnaud Desplechin.

Y si hablamos de cuota, la latinoamericana ha sido importante este año, por lo que en las quinielas también entra "Leonera", el estupendo drama carcelario de Pablo Trapero.

Que además podría llevarse el premio a la mejor actriz, para Martina Gusman, que a juicio de todos, se lo disputará con la kosovar Arta Dobroshi, igualmente fantástica en "Le silence de Lorna" de los Dardenne.

En el apartado masculino hay menos donde elegir, por lo que muchos apuntan al impresionante "Che", de Benicio del Toro, dentro de un filme que no ha entusiasmado pero que aparece en las quinielas, aunque le podría aguar la fiesta Philip Seymour Hoffman, lo mejor de "Synecdoche, New York", con la que debuta como director del guionista Charlie Kaufman.

No aparecen entre las favoritas las brasileñas "Blindness", de Fernando Meirelles, y "Linha de Passe", de Walter Salles y Daniela Thomas, como tampoco están la china "24 City", de Jia Zhangke; la húngara "Delta", Kornel Mundruczo; la estadounidense "Two Lovers", de James Gray, ni la argentina "La mujer sin cabeza", de Lucrecia Martel.

Pero no hay que olvidar lo que Pedro Almodóvar afirmó en 2006: en Cannes "ser favorito es una maldición". Y lo dijo tras ser el favorito con "Volver" y ver cómo la Palma se la llevaba Ken Loach por "El viento que agita la cebada".