El Universal
Directivos, cuerpo técnico y jugadores centroamericanos mostraron su enfado por las acciones que provocó el estratega mexicano; aunque subrayaron su satisfacción por el empate
Houston, EU.-Los directivos, cuerpo técnico y jugadores de Panamá mostraron su disgusto y enfado por la manera como fueron tratados durante el partido del torneo de la Copa Oro de la Concacaf que empataron a 1-1 frente a México.

Aunque el resultado les dejó satisfechos, porque se mantienen con vida en la competición cuando falta disputarse la tercera jornada del Grupo C, el comportamiento que tuvo el entrenador de México, Javier Aguirre, que le puso la zancadilla a Ricardo Phillips, que reaccionó contra él y ambos fueron expulsados.

"Lo único que puedo decir es que la acción de Aguirre sólo se puede calificar con un menos diez", declaró el entrenador de Panamá, Gary Stempel. "Provocó a nuestro jugador para que fuese expulsado".

Además, Stempel dijo que el árbitro del encuentro, el salvadoreño Joel Aguilar, perdió todo el control cuando desde el minuto tres le había sacado tarjeta amarilla al defensa Felipe Baloy.

"Se vio claramente no iba a tener autoridad, que nunca debió sacar la tarjeta y ahí comenzaron todos los problemas", subrayó Stempel. "Habíamos salido al campo para ganar el partido y el empate nos sirve, pero no nos deja contentos", apuntó.

Stempel fue categórico cuando calificó como una "vergüenza" lo que sucedió en el Reliant Stadium de Houston, especialmente por las acciones antideportivas del público, en su mayoría mexicano, y luego la de Aguirre.

"Espero que las autoridades de la Concacaf tomen en serio todo lo que ha sucedido y hagan algo para evitar que esto se vuelva a repetir", subrayó Stempel. "No estoy pidiendo sanción para nadie, sólo quiero que se cumpla el reglamento sobre las acciones antideportivas y esta noche hubo muchas por parte de un equipo", indicó.

El técnico de la selección de Panamá dijo que estaba "orgulloso" tanto de sus jugadores, por el comportamiento en el campo, como por los aficionados panameños que llegaron al estadio para animar a su equipo y también fueron motivo de agresión en las gradas por parte de los aficionados mexicanos.

"Los profesionales que estamos en el campo tenemos que dar ejemplo porque luego no se puede pedir que los aficionados controlen sus impulsos, de ahí que ustedes mismos analicen la acción de Aguirre y mi calificativo de un menos diez", repitió Stempel.

En cuanto al empate a 1-1, que les daba el primer punto en lo que va de torneo, dijo que era muy importante porque tenían la opción de lograr el pase a los cuartos de final si vencían el próximo domingo a Nicaragua, cuando ambos se enfrenten en Phoenix para completar la tercera y último ronda de la fase de grupos.

"Pienso que aunque no podremos tener a tres de los jugadores titulares con el equipo por que estarán cumpliendo con un partido de suspensión, estoy convencido que vamos a luchar por el triunfo", agregó Stempel.

Mientras, el presidente de la Federación de Futbol de Panamá, Ariel Alvarado, también fue categórico al calificar como "agresión" el incidente en el que Aguirre abandonó el área técnica e ingresó al terreno de juego y chocó con Phillips.

El contacto físico de Aguirre con Phillips provocó que éste se sintiera agredido e intentara responder a dicha agresión, e inclusive llegase hacer contacto con el cuerpo del técnico mexicano.

Alvarado dijo que ante lo ocurrido, la Federación de Fútbol de Panamá enviará una carta a la Concacaf para denunciar el incidente y "manifestar lo ofendido que estamos".

"Entendemos que en un partido siempre ha tensión y nervios, pero un entrenador no puede salirse de su área técnica e ir al contacto con un jugador del equipo rival. Eso es lo que tiene que valorar la Concacaf y decidir sobre lo sucedido" , destacó Alvarado.

El máximo directivo del fútbol panameño dijo que se sentía muy satisfecho por la manera como habían reaccionado sus jugadores, a quienes al concluir el partido se les pidió que no hiciesen declaraciones a los periodistas.

El delantero Blas Pérez, autor del gol del empate a 1-1, fue el único que se saltó la orden y se paró en la zona mixta para destacar lo importante del resultado y quitarle polémica a las acciones conflictivas que se dieron durante el partido.

"Son cosas que pasan en el fútbol, a veces se pierde la compostura, pero al final todo vuelve a la normalidad. No creo que se deban sacar las cosas fuera del ambiente deportivo", declaró.

Pérez reconoció que Aguirre había perdido el control y eso fue lo que motivo que su compañero Phillips fuese expulsado, aunque en realidad no había tenido la culpa de nada.

"La verdad es que estamos contentos por el resultado, porque nos mantenemos con vida en la competición y eso era lo que queríamos, pero como es lógico nada de lo que sucedió esta noche en el campo nos beneficio", señaló.

Pérez se mostró optimista de cara al partido contra Nicaragua y dijo que todos los que saliesen al campo iban a luchar al máximo por conseguir el triunfo que les ponga en los cuartos de final.