Karla Garza
Incremento de precio obliga a consumidores a `ponerse a dieta'
Con las recientes y frecuentes alzas en el precio del pan de azúcar y francés, "tiene uno que prescindir del bueno, irse por el más baratón, que no está tan bueno, para empezar, lo otro es irlo dejando, casi ya es un lujo, nos orillan a ponernos a dieta", dice don Héctor, a las puertas de la tradicional panadería El Radio, en el centro de la ciudad, donde desde hace años compra pan francés; desde el lunes cuesta 50 centavos más.

En esa panadería, como en casi todas, los precios del pan se han incrementado progresivamente como consecuencia en parte de la carestía general de los insumos en México (aumentos en la manteca, el aceite, el huevo, el gas, la luz, la gasolina), las bajas cosechas mundiales de trigo y la producción de biocombustibles.

Por la misma situación pasan los expendios de tortillas de harina, alimento tradicional de la región, que ha tenido tres alzas en menos de un año. "En 2007 estaba a 12.50 (el kilo de tortillas de harina), luego la subieron a 14, ahorita está en 15", dice doña Norma, de la tortillería La Torre.

Para Eduardo Dávila Aguirre, presidente de la Canaco en Saltillo, es precisamente esta "escalada en la producción de biocombustibles" la principal razón del encarecimiento de los granos. "Se está produciendo biodisel y otro tipo de energéticos a base de granos de todo tipo, de esa manera se está incrementando el precio internacional de los mismos. Hay algunas estrategias en el país como incrementar los costos arancelarios de los granos básicos, eso disminuye un poco el alza tan fuerte que pudiera haber pero el precio internacional es el que está mandando", comenta.

Las ventas, coinciden los panaderos locales, han bajado, y temen que los precios sigan subiendo.

Con la esperanza puesta en la producción nacional, los industriales auguran que no habrá más aumentos. "Tenemos la seguridad de que se va a estabilizar, gracias a la producción nacional", concluyó Eduardo Dávila.