Boston.- Los Pistons de Detroit demostraron que un equipo visitante sí puede ganar en Boston.
Ahora para alcanzar la serie de campeonato de la NBA deben evitar que tengan que hacerlo de nuevo.

Richard Hamilton se repuso de un mal partido en el primer encuentro de la serie al anotar 25 puntos y los Pistons se impusieron anoche por 103-97 a los Celtics de Boston, para igualar la serie por el campeonato de la Conferencia Este a una victoria por bando.

Además, con su triunfo, los Pistons les arrebataron a los Celtics la ventaja de localía que les fue vital durante las rondas anteriores de playoffs, cuando avanzaron ganando sólo sus partidos
como locales.

Chauncey Billups anotó 19 puntos y repartió siete asistencias para los Pistons, que serán anfitriones del tercer partido de la serie mañana por la noche.

Boston había ganado 15 partidos en fila de locales y tenía foja de 9-0 en playoffs, pero el único número que importa ahora es su foja de visitantes en los playoffs, que es de 0-6.

Paul Pierce anotó 26 puntos para los Celtics y Ray Allen salió de un bache ofensivo y contribuyó con 25, su mejor actuación en los últimos tres meses.

Sin embargo, sólo jugó 29 minutos debido a la acumulación de faltas, al sumar su quinta cuando quedaban 3:09 minutos en el tercer período. Kevin Garnett anotó 24 puntos y repartió 13 rebotes para los Celtics, que perdieron de locales por primera vez desde 24 de marzo ante Phoenix.

Ningún equipo ha logrado avanzar a la serie de campeonato de la NBA sin obtener una sola victoria de visitante y con el resultado de ayer se acabó la posibilidad de que Boston fuera el primero.

Antonio McDyess anotó 15 puntos, Tayshaun Prince tuvo 14, y Rasheed Wallace y Rodney Stuckey contribuyeron con 13 para los Pistons.

Detroit ganaba por 86-75 tras un enceste de Stuckey cuando quedaban 8:05 minutos por jugarse, pero Allen anotó siete puntos, entre ellos su primer triple desde el quinto partido de la segunda ronda y durante una ofensiva de 13-4 que redujo la desventaja a 90-88 cuando quedaban 4:39 minutos en el reloj.

Más tarde, Boston perdía por cuatro y obligó a Detroit a solicitar un tiempo muerto cuando estaba por expirar el plazo de tiro a la canasta. Sin embargo, fallaron en las tareas defensivas y permitieron que Billups quedara solo para que anotara al regresar el balón a la duela y Detroit ganaba por 100-94 cuando quedaban 18 segundos.

Otro triple de Allen redujo la ventaja a tres unidades, pero Rasheed Wallace encestó un tiro libre.