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Para aminorar los primeros signos de pérdida de audición, la tecnología pone a tu disposición avanzados dispositivos electrónicos
Cientos de millones de personas en todo el mundo sufren pérdidas auditivas, aunque este número está creciendo debido al envejecimiento de la población y a los nuevos hábitos sociales que favorecen la convivencia con el ruido excesivo en el trabajo, la calle, los lugares de ocio y los transportes públicos.

Aunque el problema se agudiza a partir de la quinta década de vida, cuando puede acarrear problemas de aislamiento social en la persona, cada vez con más frecuencia los problemas de audición afectan a personas más jóvenes.

Según los expertos, la capacidad auditiva empieza a decrecer a partir de los 30 años, cuando la persona está social y laboralmente más activa.

Debido a esta creciente demanda, los audífonos han dejado de ser un patrimonio de las personas mayores y ancianas, ahora se emplean a edades cada vez más tempranas para solucionar los primeros signos de la pérdida de escucha y además incorporan tecnología cada vez más avanzada para beneficiar a los pacientes.

Estos dispositivos electrónicos pueden personalizarse según el estilo de vida del usuario, gracias a su ajuste automático a cada tipo de ambiente sonoro.

Gracias a un programa informático, una nueva gama de dispositivos permite elegir, entre 80 variables diferentes, los ambientes habituales de cada persona: múltiples voces, entorno ruidoso, música, interiores o voces entre ruido de fondo.

Nuevos remedios para la sordera

El sistema discrimina unos sonidos u otros según la preferencia y comodidad del usuario, permitiendo una calidad de audición superior incluso a la de una persona sin problemas auditivos.

Algunos registran durante un par de semanas los diferentes entornos en que se mueve el paciente y los ajustes realizados al aparato. Estos datos se analizan en la consulta audiológica y el audífono se programa de acuerdo con ellos y las preferencias de cada persona.

A partir de esa configuración básica el paciente tiene un abanico de cinco modalidades de audición para escoger en cada momento, con lo cual el audífono puede personalizarse según el estilo de vida de cada paciente.

Otros tienen un sistema gracias al que pueden registrar la configuración de volumen preferida por el usuario. Este novedoso sistema permite incluso que los audífonos binaurales, los que se llevan en los dos oídos, puedan aprovechar esta tecnología.

Alrededor de 80 por ciento de la gente con problemas auditivos debe llevar audífonos en ambos oídos. Para garantizar que funcionen bien, otras marcas han desarrollado una tecnología mediante la cual los dos audífonos se comunican entre sí de forma permanente y sincronizan sus ajustes de forma totalmente automática.

Ello no sólo supone un mejor reconocimiento de la voz humana y una mayor calidad de sonido, sino también una mejora en la percepción direccional que posibilita una mejor localización de los sonidos.

Otros también disponen de un sistema automatizado deeliminación del ruido del viento, y revolucionarios sistemas que permiten reducir la amplificación de los conocidos como ruidos impulsivos, que son muy desagradables para los usuarios de audífonos. Gracias a esta tecnología, en el caso del ruido de los tenedores y cuchillos durante una comida o el tintineo de los vasos, estos sonidos se adaptan a un nivel de audición agradable.

Otros aparatos destacan por su discreto diseño, lo que hace que pasen inadvertidos para las demás personas. Gracias a su adaptador suave y flexible el dispositivo entra en el oído de forma ergonómica y resulta prácticamente invisible. (El Universal)