El Universal
Ello ocasionará que únicamente 35% o menos de la basura electoral, en la que figuran pendones, mantas y gallardetes, entre otros, pueda ser sometida a un proceso de reutilización, aseguró José Luis Terán, director de Servicios Urbanos del DF
En la recién concluida jornada comicial, los partidos políticos ignoraron las normas ecológicas establecidas para la elaboración de la propaganda, aun cuando existía el compromiso de utilizar plástico reciclable.

Ello ocasionará que únicamente 35% o menos de la basura electoral, en la que figuran pendones, mantas y gallardetes, entre otros, pueda ser sometida a un proceso de reutilización, aseguró José Luis Terán, director de Servicios Urbanos del DF.

Gran parte del material que se recogió de las calles está sucio, lo que impide el reciclado. Además, la mayoría de la propaganda no lleva el símbolo que la identifica para que se proceda con ese propósito.

La basura electoral que no será procesada tendrá el mismo destino que todos los desechos sólidos que se generan en la capital del país: el Bordo de Xochiaca.

Será a fines de julio cuando el IFE presente un informe sobre cuáles partidos y en qué proporción cumplieron con la disposición.

El Cofipe establece que los consejos locales y distritales harán cumplir la norma, pero no fija sanciones a quienes violen el precepto de utilizar "plástico reciclable". Todo quedó en la buena voluntad de los partidos políticos y sus candidatos.

Retirar la basura electoral también es compromiso de los partidos, pero ninguno lo ha hecho. Esa tarea la asumen los servicios de limpia de los gobiernos municipales y de la ciudad de México a un costo económico.

En sitios como Guadalajara, por ejemplo, el valor promedio es de 10.40 pesos por "colgante". En otros casos el cobro se eleva a 15.60 pesos cuando se debe quitar propaganda "adosada" -como calcomanías- de postes, bardas u otra infraestructura urbana.