Berlín, Alemania.- Pável Pardo hizo cuanto estuvo en su poder para que el campeón alemán, el Stuttgart, lograra una victoria inútil por 3-2 ante el Glasgow Rangers, con la que sólo salva el honor, pues el destino del equipo germano ya estaba sellado de antemano: la eliminación.
El Stuttgart salió en plan de cumplir, con la conciencia de que sus posibilidades de pasar a octavos ya estaban liquidadas, y se mostró desde el comienzo más ofensivo que el Glasgow Rangers que se concentraba ante todo en un sólido trabajo defensivo.

Ahora el Lyon puja por la clasificación con el Rangers. Galos y escoceses se jugarán la supervivencia continental en Glasgow en la última jornada. La oncena teutona, por su parte, se despedirá de Europa. Su duelo con el Barcelona será un trámite.

El equipo alemán tenía más posesión de pelota, pero mostraba dificultades para llegar al área ante la bien formada defensa escocesa

Sólo un remate de Cacau, que obligó a Allan Mc Gregor a una excelente intervención, llevó verdadero peligro a la portería del Rangers en la primera media hora de juego.

Aunque el Rangers atacaba menos cuando lo hacía era peligroso. Así, Ludovic Magnin en el minuto 21 se vio obligado a salvar sobre la raya de gol cuando el meta Rapahel Schäfer ya estaba vencido.

En el 27, Charles Adam, que acababa de entrar al campo, abrió el marcador para el Rangers en un saque de esquina.

Después, el partido se jugó en la mitad del Rangers en su gran mayoría, pero el Stuttgart tenía dificultades en encontrar fórmulas de llegada.

Los recursos más insistentes fueron los remates de media distancia, Thomas Hitzelperger tuvo una buena ocasión que conjuró Mac Gregor, y los centros desde tres cuartos de cancha que normalmente terminaban en la cabeza de los defensas del Rangers.

Sin embargo, a punta de insistencia el empate llegó, ya en el descuento del primer tiempo, cuando el tapatío Pável Pardo metió un balón al área con un disparo que se convirtió en un centro y que Cacau remató de tacón para derrotar a Mc Gregor.

En la segunda parte, la presión del Stuttgart arreció y el cerco sobre el área del Rangers se fue haciendo minuto a minuto cada vez más estrecho.

El Stuttgart ya no jugaba tan a la desesperada como lo había hecho en la primera parte tras verse en desventaja y empezaba a tener la serenidad para buscar la jugada más inteligente en los últimos metros.

Finalmente, un remate desde fuera del área de Pável Pardo, a quien Andreas Beck había puesto en posición, batió a Mc Gregor en el minuto 62.

Tras el gol de Pardo, el partido parecía claro para el Stuttgart pero el Rangers logró emparejar las acciones gracias a un error garrafal de Mathie Delpierre que perdió el balón con Steve Naismith, con lo que se inició la jugada del empate, logrado por Fergusson, que remató a puerta vacía con Schäfer ya vencido.

El Stuttgart, tras un breve bajón anímico, siguió insistiendo como si todavía se estuviera jugando algo más que el honor y el tercer gol llegó, por intermedio del rumano Ciprian Marica

Al Stuttgart hoy hay que elogiarle porque ante todo en ningún momento bajó la guardia ni pareció conservar la posibilidad de reservar fuerzas de cara a loscompromisos de la Bundesliga, teniendo en cuenta que ya nada se jugaba en "la Champions". (EFE)