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La búsqueda del empresario por patrocinar de forma importante al equipo Renault y de subir al volante a Nelson Piquet hijo está cimentada en intereses meramente de negocios, al ir en pos de dominar la telefonía celular en aquel país
La batalla es por el corazón de los brasileños. ¿Qué tiene que ver el interés de Carlos Slim por conseguir el anuncio más grande en los autos de la escudería Renault, con su pelea con Telefónica por el mayor mercado de telefonía móvil de América Latina? La respuesta es: todo.

El empresario mexicano tuvo un acercamiento con Flavio Briatore, la cabeza del equipo Renault de Fórmula Uno, durante el Gran Premio de Brasil en Interlagos. Según se supo esta misma semana, Slim, el hombre más rico del mundo, puja por ser el principal patrocinador del equipo, lo que ya es muy importante. El detalle fino, que pasó por alto en la mayoría de las redacciones, es que su condición es que el piloto de pruebas de la escudería, Nelson Piquet hijo, fuera uno de los dos titulares del equipo.

El principal patrocinio de Renault corre a cargo de la compañía holandesa de seguros ING. Justo Telefónica dejó de pagar unos 30 millones de dólares anuales a los franceses el año pasado, cuando dejaron ir a Fernando Alonso. El español tiene un salario que se estima en 27 millones de dólares y se quedó sin equipo tras su ruptura con McLaren.

Carlos Slim puede ser la llave para que Renault pueda, como lo intenta, contratar de vuelta a Alonso. Y lo de Piquet no es nada difícil. El número uno de la escudería, el italiano Giancarlo Fisichella, termina contrato este año; el otro, el finlandés Heikki Kovalainen, no consiguió un solo punto la campaña anterior.

Un dato que no es bueno para Fisichella es que justo hace unos meses Slim perdió ante Teléfónica su lucha por Telecom Italia.

¿Para qué quiere Slim a Piquet?

Slim con América Móvil, la empresa que controla sus intereses en telefonía celular, es el segundo en el mercado brasileño detrás de la española Telefónica, en una proporción que ronda el 60% para los españoles por el 40% para el mexicano.

El ataque en el que patrocinaría el regreso del apellido Piquet a la Fórmula Uno forma parte de lo que parece una estrategia que ya comenzó el año pasado, cuando Embratel, la empresa de telefonía fija de Brasil, propiedad también de Slim, decidió patrocinar al sobrino de Ayrton Senna, Bruno, en el serial GP2, la antesala de la F1.

Bruno es la imagen de su tío, quien antes de morir en 1994 dijo que el chico era "un genio" al volante. Los apellidos Piquet y Senna tienen en común que son los dos tricampeones de F1 que tiene Brasil. Y Nelson hijo, como Bruno, tiene una imagen impecable.

Según expertos consultados en Brasil, el objetivo de Slim no sólo es guapo, sino que su vida está libre de escándalos, es un gran piloto y ya trabaja como probador en Renault.

Su papá goza de una buena percepción y está en el corazón de los brasileños. El automovilismo es uno de los deportes más importantes para los brasileños; su penetración es mucho más fuerte en Sao Paulo que en Río, pues la fecha de F1 se corre ahí.

Aunque Telmex no ha confirmado oficialmente su interés de invertir en un equipo de F-1, puede verse que la pelea por la telefonía celular en Brasil pasa por la conquista de los corazones de los usuarios y viaja en bólidos a más de 300 kilómetros por hora.