Roma.- El Real Madrid volvió a ofrecer una imagen muy gris y apenas se llevó un empate a dos tantos en su visita al campo de la Lazio, que con muy poco fue capaz de intimidar al aletargado conjunto de Bernd Schuster.
El conjunto español perdió una buena oportunidad de afianzarse en el liderato del Grupo C y ahora aparece igualado con el Olympiakos, ambos con cuatro puntos. La Lazio tiene dos y el Werder Bremen, que cayó en casa 3-1 ante el conjunto griego, aún no sumó.

El Real Madrid no mejoró su imagen, ni mucho menos. Además, se le vio falto de mando.

Por más que el Real Madrid cambia jugadores, su juego se mantiene gris. Schuster se ha aficionado a las sorpresas y su alineación incluyó a Marcelo en la banda izquierda, Gabriel Heinze en el centro y Arjen Robben como extremo.

Pero pocas cosas cambiaron respecto a partidos precedentes, pues el equipo sigue falto de profunidad. Y eso que se adelantó muy pronto, a los ocho minutos, de nuevo aliado con la fortuna.

Wesley Sneijder lanzó una falta desde la izquierda y el balón golpeó involuntariamente en la pierna de Ruud van Nistelrooy hasta acabar en la red.

El Real Madrid jugó bien durante unos instantes, moviendo el balón, aunque no generó ocasiones. Pero pasados unos minutos entró en letargo, como si sintiese una superioridad exagerada sobre su rival, que no es gran cosa. Y lo pagó.

A los 32 minutos un centro hacia el área, donde Pandev conectó una espectacular volea para resarcirse de su error anterior.

El Real Madrid no mejoró y casi agradeció que llegara el descanso. Schuster se marchó al vestuario muy enfadado, aunque sus jugadores no parecieron darse por aludidos.

El equipo visitante perdió infinidad de balones en la medular, donde Guti estuvo desafortunadísimo. Quizá por ello Raúl retrasó su posición para buscar pases profundos, y en una de esas acciones llegó el segundo gol del Real Madrid.

A los 60 minutos, Raúl puso un balón profundo hacia la carrera de Van Nislerooy, quien superó a Ballotta con un sutil toque elevado.

Pero este Real Madrid no sabe gobernar los partidos ni siquiera cuando está arriba en el marcador, y regaló el empate. A los 74 minutos, Fabio Cannavaro le dio un balón a Guti, quien se giró y perdió el balón, como en casi todo el partido.

Pandev encaró, Heinze le dejó armar la pierna y el delantero colocó el balón junto al palo izquierdo de Casillas.