Londres, Inglaterra.- El conocido y polémico cineasta británico Peter Greenaway ("Los libros de Próspero") considera que el cine está "muerto cerebralmente" aunque siga "moviendo el rabo como un dinosaurio".
"La muerte del cine ocurrió el 31 de septiembre de 1983, cuando se introdujo el control a remoto en el salón de estar de las casas porque ahora el cine tiene que ser arte interactivo y multimedia", afirma Greenaway, citado hoy por el diario "The Independent".

El cineasta, que participa actualmente en el Festival de Cine de Pusan (Corea del Sur), donde promociona su última película, "Nightwatching", basada en un episodio de la vida de Rembrandt, causó estupor, según el periódico, al atacar a algunos grandes del cine.

Así, cuando dijo que el artista de vídeo estadounidense Bill Viola "vale lo que diez Martin Scorsese" y acusó a este último de "hacer las mismas películas que hacía ya (el pionero del cine) David W. Griffith", director de "El nacimiento de una nación" e "Intolerancia".

Según el rotativo británico, el autor de "El cocinero, el ladrón, su esposa y su amante" considera que el cine no debe ser "un patio de recreo para (la actriz) Sharon Stone" y agregó que "la mayor parte de las películas son cuentos para dormir a los adultos".

"Todo medio tiene que desarrollarse. De no ser así seguiríamos mirando las pinturas rupestres...Los nuevos medios electrónicos significan que se ha ampliado el potencial de expansión de lo que llamamos cine", agregó.

Para Greenaway, la generación que "ha nacido con el ordenador portátil en la cuna" quiere mayor participación, está contra el elitismo de Hollywood y quiere sustituirlo por un cine basado en la imagen en lugar de texto.

"Seguimos ilustrando novelas de (la novelista victoriana inglesa) Jane Austen, lo que es una pérdida de tiempo", sentenció el provocador cineasta.