Ginebra, Suiza.- La alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Louise Arbour, pidió hoy que se acabe con la discriminación de las personas infectadas por el VIH.
En la víspera del Día Mundial contra el Sida, la representante de la ONU llamó a la comunidad internacional a "eliminar las medidas punitivas contra los que padecen la enfermedad".

Mediante un comunicado de prensa difundido en Ginebra, Arbour denunció que se restrinja los movimientos de los enfermos o se criminalice la transmisión del sida en algunos países.

Para combatir esa lacra, que acaba con 5.700 vidas cada día en el mundo, Arbour instó a los Estados a ofrecer el acceso universal a la prevención, tratamiento, cuidado y ayuda a los pacientes, también a los más marginados, "aunque estén envueltos en actividades ilegales".

Prostitutas, prisioneros, homosexuales y drogadictos son los colectivos más afectados por la pandemia y "sus derechos humanos se violan de forma desproporcionada", lamentó la alta comisionada.

En cuanto a las mujeres, pidió que los gobiernos refuercen las leyes para protegerlas de las infecciones, de la violencia dentro y fuera del matrimonio y de las desigualdades económicas y sociales que sufren.