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México, D.F.- Human Rights Watch (HRW) envió una carta al presidente Felipe Calderón en la que solicita que aclare públicamente cuáles son las circunstancias que motivan la remoción del representante en México de la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Amérigo Incalcaterra, porque la cancillería "no desmiente claramente que su gobierno haya interferido".
El director ejecutivo de HRW, Kennet Roth, dijo que en caso de confirmarse los "informes creíbles" que indican que el Gobierno mexicano solicitó el retiro del diplomático, "representaría un alarmante retroceso en la política exterior".

En una carta enviada al primer mandatario, manifestó que "el compromiso del gobierno en esta materia se vería seriamente menoscabado si, frente a los comentarios públicos debidamente fundados del representante en México del máximo órgano de Naciones Unidas en derechos humanos, el gobierno asume una actitud de intolerancia".

Roth señaló que esa intervención sería contradictoria con el propósito de cualquier acuerdo de cooperación internacional en materia de derechos humanos, pues el suscrito entre México y la Oficina de la Alta Comisionada establece que el principal objetivo es "fortalecer las capacidades nacionales vinculadas a la protección de esos derechos y promover la atención de los temas, situaciones y áreas prioritarias".

Reiteró al presidente Felipe Calderón que "ante la gravedad de estos hechos" que hablan de una supuesta intervención del gobierno mexicano, "es indispensable que su gobierno aclare públicamente cuáles fueron las circunstancias que llevaron a la salida del señor Incalcaterra de México".