Río de Janeiro, Brasil.- Yolanda Pulecio, madre de la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, secuestrada desde hace seis años por la guerrilla de las FARC, pidió hoy la mediación del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en la negociación de un acuerdo humanitario en Colombia.
"Le suplico al presidente Lula y al Gobierno brasileño que intervengan para que podamos llegar a un acuerdo humanitario que traerá el camino de la paz", afirmó Pulecio en una entrevista publicada hoy por el diario "Folha de Sao Paulo".

El acuerdo humanitario entre el Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) permitiría la liberación de algunos de los secuestrados por la guerrilla y de un grupo de guerrilleros que están presos.

El Gobierno brasileño ya admitió que una posible mediación será discutida en la entrevista que Lula tendrá la próxima semana con el presidente colombiano, Alvaro Uribe, en Buenos Aires, donde ambos comparecerán a la investidura de la futura presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner.

Según afirmó el lunes pasado el asesor de la presidencia para Asuntos Internacionales, Marco Aurelio García, Lula aprovechará la reunión para intentar ofrecer ayuda pero sin interferir en los asuntos internos de Colombia.

Ayer, sin embargo, el Gobierno colombiano invitó al presidente francés, Nicolas Sarkozy, a participar en un encuentro que Uribe tendría con la guerrilla para negociar el acuerdo humanitario.

Por el momento, Uribe ha enviado al alto comisionado colombiano para la Paz, Luis Carlos Restrepo, a París para reunirse con Sarkozy.

Pulecio aseguró que ante la decisión de Uribe de suspender las gestiones que estaba haciendo el presidente de Venezuela, Hugo Chávez,los familiares de las personas secuestradas por las FARC quieren buscar otros mediadores, entre ellos Lula.

"Le pido a todos los políticos, artistas y escritores que se movilicen en toda América Latina para que nos ayuden a liberar a Indrid y a todos los demás secuestrados. Lo que ocurre en Colombia puede ocurrir en cualquier país", afirmó la madre de Betancourt.

Pulecio, sin embargo, dudó del interés de Uribe en alcanzar un acuerdo humanitario.

"Cada vez que avanzamos, el presidente Uribe hace cualquier cosa para detenernos. Hace un año que es así", afirmó, al manifestar sus sospechas de que el Gobierno colombiano escondió las cartas en las que los secuestrados daban pruebas de vida, una de ellas de su hija, y sólo las divulgó después de desautorizar las gestiones de Chávez.

"Hoy estoy segura de que el presidente Uribe no tiene ninguna consideración humana. Él coloca sus intereses políticos por encima de las vidas de las personas. Es una persona sin alma", afirmó.

"Hace dos años y medio Uribe se niega a hablar conmigo. La última vez que nos encontramos discutimos", agregó.

Pulecio dijo que nunca pensó que llegaría a odiar a alguien como odia al presidente colombiano por "su arrogancia, insensibilidad e irresponsabilidad".

"Todos los días voy a la iglesia para confesarme y pedir perdón por mis malos sentimientos hacia él", añadió.