Bruselas, Bélgica.- Todas las mujeres, incluidas las que viven en los países en desarrollo, deben tener acceso a la vacuna contra el cáncer de cuello de útero y además tiene que ser a un precio razonable, dijeron hoy expertos de todo el mundo en una conferencia en Bruselas.
El encuentro, organizado por la Comisión Europea (CE) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Mujer (Unifem), se centró en la lucha contra la segunda forma de cáncer más frecuente en las mujeres en el mundo industrializado y la primera en los países pobres.

El cáncer de cuello de útero afecta anualmente a más de 500.000 mujeres y provoca 250.000 decesos, el 80 por ciento en los países en desarrollo, recordó en una rueda de prensa la responsable de la dirección general de comunicación de la CE, Lieve Fransen.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las cifras de incidencia son sumamente altas en Asia (245.000 casos al año), América Latina (77.000) y Africa (68.000).

Los participantes en la conferencia, entre ellos expertos, científicos, políticos, donantes y organizaciones internacionales de todo el mundo, resaltaron no sólo los costes que conlleva esta enfermedad para las mujeres y sus familias, sino también el impacto socioeconómico negativo en sus respectivos países.

Insistieron en que el acceso a la atención sanitaria y a las tecnologías existentes es primordial y en este sentido calificaron de "un gran avance" el lanzamiento de nuevas vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH), que en un 75 por ciento de los casos provoca este tipo de cáncer.

A pesar de que en el pasado el lanzamiento de vacunas en los países en desarrollo ha resultado ser un proceso largo y complicado, se mostraron convencidos de que el acceso a tecnologías preventivas es una solución rentable para la protección de personas especialmente pobres y que no tienen acceso a un buen sistema sanitario.

La vacuna es una oportunidad única para salvar la vida de muchas mujeres que ahora mueren a causa de una enfermedad que puede ser prevenida y en muchos casos también curada.

Pero para ello hará falta más voluntad política, así como una mayor concienciación en todos los niveles de la sociedad, según dijo en un mensaje de vídeo la presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, quien por cuestiones de agenda no pudo asistir en persona a la conferencia y envió a su ministra de Género y Desarrollo.

Al ser preguntado sobre los compromisos de la farmacéutica GlaxoSmithKline -que produce la vacuna Cervarixr-, el director de su departamento de vacunas, Jean Stéphenne, se mostró partidario de establecer tres categorías de precios, como ya es el caso para muchos medicamentos y vacunas.

De esta manera habría precios diferentes para la Unión Europea y otros países de altos ingresos, para los Estados de ingresos medios y para aquellos con los ingresos más bajos.

En todo caso, destacó que no hay problemas en cuanto a la disponibilidad de la vacuna contra el cáncer de cuello de útero, sino más bien con respecto a las infraestructuras para su distribución y administración.

"Debemos en primer lugar asegurar un buen acceso, tanto en los países en desarrollo como en los industrializados", donde también existe una brecha entre ricos y pobres y entre los que están mejor y peor informados, añadió Stéphenne.