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El obispo auxiliar de la Diócesis local, Enrique Díaz Díaz, explicó que la Cuaresma tiene un significado de purificación, por lo que invitó a los fieles a cambiar el corazón y la mente
San Cristóbal de las Casas.- En su mensaje de fin de semana, el prelado comentó que para algunos indígenas de Chiapas, la Cuaresma es cuando no llueve, queman los desperdicios de las labores pasadas y preparan sus semillas para esperar las nuevas precipitaciones.

Expuso que es como si en la Cuaresma la naturaleza les propusiera un nuevo renacer, 'la nueva resurrección que vendrá con la primavera, como señal de esa otra, del tiempo litúrgico, en la que la Iglesia nos propone seguir el camino de Jesús'.

A su vez, monseñor Díaz explicó el sentido que el desierto tiene para Jesús, a donde va por 40 días para prepararse a vivir la Semana Santa, y explicó que 'es el lugar de purificación, de soledad, de recogimiento, que ayuda a un cambio interior'.

Comentó que la Cuaresma es para 'buscar un momento de silencio interior, donde nos encontremos con nosotros mismos, podamos reconocer lo que hay en nuestro corazón y nos enfrentemos con nuestros propios temores'.

Además explicó que 'el desierto sería como un lugar donde se puede expresar amor de reconciliación, 'esta fuerte experiencia del amor de Dios, que es fiel a pesar de nuestras infidelidades, que se mantiene firme y que nos llama a recobrar el amor primero'.

Por último, invitó a los fieles a iniciar este nuevo periodo del año, con la búsqueda del cambio 'en el corazón, la mente, las formas de actuar por algo muy positivo, creer en la Buena Nueva, en el Evangelio y firmemente en Jesús'.