Raúl V. Ortiz
Cuando regresaba a su casa, un trabajador perdió la vida a ayer por la tarde al volcar la unidad en la que se desplazaba. Al parecer una dormitada fue la causa del accidente.
Brígido Gutiérrez Moreno, de 44 años, quien tenía su domicilio en Río Bravo 13108 de la colonia Palmares en Nuevo Laredo, Tamaulipas, quedó sobre el pavimento, a pocos metros de la camioneta que conducía.

La víctima circulaba en una Ram Charger 1500, placas WD09325, de la compañía Súper Transportes Internacionales S.A. de C.V. y se desplazaba de poniente a oriente, tras él iba un compañero en la unidad siete que lo escoltaba.

Al parecer Brígido rebasó a su compañero y se adelantó en el camino, por lo que Ovidio Juárez Aguiñaga, de 24 años, vio extrañado que su compañero aumentara la velocidad.

Horas antes, ambos choferes salieron de Gómez Palacio, luego de haber entregado una maquinaria pesada que se les encomendó, por lo que tras cumplir con su labor, tomaron el camino de vuelta, para llegar a sus respectivos domicilios.

Alrededor de las 8:30 horas, los conductores tomaron la autopista de cuota Torreón-Saltillo, y al llegar al kilómetro 22, se suscitó la tragedia.

Ovidio indicó que se le hizo raro que en una pendiente a la altura del kilómetro 19, la unidad de Brígido se perdiera de vista, por lo que trató de comunicarse con él vía radio."Brígido, por qué te adelantas", le dijo, pero éste nunca contestó.

Kilómetros adelante, la camioneta de Brígido se encontraba sobre el carril de oriente a poniente, en contra de la circulación y fue cuando su compañero se detuvo para pedir ayuda. Ahí sobre el suelo, yacía el cuerpo maltrecho del herido, quien al parecer tras las volteretas que dio la camioneta, salió despedido de la misma.

Paramédicos de la Cruz Roja, acudieron para auxiliar al lesionado, aunque al revisarle los signos vitales, de dieron cuenta de que había perecido.

Tras dar aviso al Ministerio Público, un equipo de peritos acudió para recabar las pruebas suficientes tras la muerte, y fue el agente del Ministerio Público de General Cepeda, Roberto Medina Barragán, quien dio fe del deceso.

En compañía del médico legista Alejandro González Reséndiz, se ordenó el traslado del cuerpo al Semefo saltillense para practicarle la necropsia de ley que revelará las causas de la muerte.

Probablemente se presume que fue un traumatismo craneoencefálico severo lo que le arrancó la vida a Brígido, pero esperarán a que la necropsia revele las causas.

Además de los agentes una unidad de la policía Estatal así como una de la Federal se hicieron presentes en el lugar para tratar de moderar la circulación con la intención de evitar otro posible accidente.

El viaje que según los conductores, sería de alrededor de diez horas para volver a casa, se hizo eterno para Brígido, pues no volverá jamás a casa.