"El principal desafío de este vuelo es lograr que un pequeño ser humano como yo se adapte a los elementos; que sea capaz de alcanzar mi objetivo a pesar de las muchísimas y complicadas corrientes aéreas del Estrecho de Gibraltar" dijo Rossy en declaraciones a Efe.
Rabat, Marruecos.- El piloto suizo Yves Rossy tratará de realizar mañana el primer vuelo intercontinental de un hombre con alas a reacción, entre el Cabo Espartel, en la costa noroeste de Marruecos, y Atlanterra, en la provincia meridional española de Cádiz.

Rossy, también conocido como "Fusionman" o "Jet-man", recorrerá los 38 kilómetros que separan ambos puntos en un tiempo aproximado de 12 minutos.

A sus 50 años, Rossy ya consiguió en 2008 un reto similar, al cruzar el Canal de la Mancha entre Calais (norte de Francia) y Dover (sureste del Reino Unido).

"El principal desafío de este vuelo es lograr que un pequeño ser humano como yo se adapte a los elementos; que sea capaz de alcanzar mi objetivo a pesar de las muchísimas y complicadas corrientes aéreas del Estrecho de Gibraltar" dijo Rossy en declaraciones a Efe.

Mecánico y piloto comercial, este hombre ha logrado desarrollar un ala de unos dos metros de envergadura, fabricada con fibra de carbono y que le permite alcanzar 200 kilómetros por hora en crucero, e incluso 300 en descenso.

No obstante, según explicó a Efe, mañana no volará a velocidad máxima por razones de ahorro de carburante (queroseno), ya que intentará realizar un pequeño ascenso poco antes del aterrizaje.

Este mediodía se llevó a cabo un ensayo de las labores de búsqueda y rescate para poner a prueba los dispositivos de seguridad de la hazaña, encargados a profesionales españoles.

Durante esta práctica, se realizaron vuelos de los helicópteros y aviones de salvamento y se probó, asimismo, el material empleado para la comunicación con Rossy.