Esto se hizo para protestar por el derrame de crudo de la plataforma petrolífera Deepwater Horizon de BP en el Golfo de México. Foto: EFE
El Universal
Integrantes de la organización ecologista Greenpeace, cambiaron el color del logo de la sede de British Petroleum en Madrid
Madrid.- Activistas de Greenpeace sustituyeron el logo verde y amarillo de la petrolera británica British Petroleum (BP) en su sede de Alcobendas en Madrid por otro con los colores marrón y negro, más acorde con su política ambiental.

En un comunicado, la organización no gubernamental señaló que esto se hizo para protestar por el derrame de crudo de la plataforma petrolífera Deepwater Horizon de BP en el Golfo de México.

Varios escaladores desplegaron el nuevo logotipo en una de las fachadas del edificio en el que BP tiene sus oficinas con el lema: "Basta de petróleo", mientras que otros activistas que portaban pancartas con el mismo mensaje se han situado frente a la entrada principal del inmueble.

Greenpeace indicó que a pesar de la imagen verde que quiere transmitir BP, no sólo demostró su irresponsabilidad en uno de los peores derrames de petróleo al mar de la historia, sino que no parece que vaya a revisar su política para que hechos así no vuelvan a suceder.

"BP, al igual que el resto del sector, sigue apostando de forma decidida por mantener la dependencia que tiene nuestra sociedad del petróleo, aunque para ello exponga al medio ambiente a situaciones cada vez más peligrosas", señaló Julio Barea, responsable de la campaña de contaminación de la organización.

Añadió que BP ha dejado ya claro cuáles son sus prioridades: a lo largo de este año, la empresa piensa invertir 19 veces más en energías sucias que en renovables, y además, en este último sector ha centrado sus inversiones en "biocombustibles" insostenibles.

Es más, en los últimos dos años, BP abandonó las únicas dos plantas de su negocio de energía solar en España, uno de los países con mayor potencial de energías renovables de Europa.

Greenpeace pidió al gobierno español que aprenda la lección del derrame de crudo en el Golfo de México y del Prestige y que, en consecuencia, elimine toda subvención a los combustibles fósiles y garantice un marco seguro para las inversiones en ahorro, eficiencia y renovables.