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El jefe de gobierno de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard, y el presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la misma, Emilio Alvarez Icaza, presentaron ante la CIDH el nuevo diagnóstico de derechos humanos en la capital mexicana.
Alvarez Icaza, quien tuvo a su cargo la presentación inicial del documento ante los integrantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), resaltó que el plan compromete acciones de política pública, presupuestal, legislativa y judicial.

'Creemos que la vigencia de los derechos humanos garantiza una vida digna', dijo en alusión a los alcances del diagnóstico cuya elaboración había sido recomendado por la Alta Comisionada de la ONU para Derechos Humanos.

Entre los elementos más importantes del diagnóstico, Alvarez Icaza destacó sus 16 recomendaciones, incluida la elaboración de un programa de derechos humanos, la creación de una ley que los regule en el Distrito Federal y la garantía de participación de la sociedad civil.

Otra de las recomendaciones es la creación de un instituto autónomo para producir información local sobre la situación de los residentes de la Ciudad de México, que complemente la información local del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI).

Alvarez Icaza hizo notar que en la producción del diagnóstico participaron 400 expertos. Otros 600 expertos de la academia, la sociedad civil y el sector privado se encuentran trabajando en la preparación del programa subsecuente.

El obdusman señaló que el diagnóstico puede ser visto como un modelo de cooperación internacional, además de ser la primera experiencia local en el mundo a partir de las recomendaciones de la ONU.

En su turno, Ebrard sostuvo que decidió realizar el diagnóstico de derechos humanos de la capital mexicana porque las garantías individuales de los residentes de la ciudad están en el centro del programa de su gobierno.

'Por consiguiente, desde que se planteó la posibilidad decidimos participar (...) y tratar de llegar a un diagnóstico común, que ya es un gran avance', dijo ante los miembros de la CIDH.

Ebrard señaló que el programa de derechos humanos, actualmente en elaboración, será el 'más ambicioso de su tipo' en materia de respeto a esas garantías y llevará a compromisos pluripartidistas y a una causa común entre instituciones, gobierno y sociedad civil.

Alvarez Icaza y Ebrard solicitaron en enero la audiencia para hacer del conocimiento de la CIDH que la Ciudad de México completó el primer diagnóstico de su situación humanitaria como lo pidieron las Naciones Unidas.

'El programa pretende ser de Estado y no sólo de gobierno, e incluirá metas prioritarias en materia de derechos humanos, incluso más allá del 2012', señalaron en la solicitud firmada de manera conjunta.

Las tres grandes líneas que se abordan en el diagnóstico son democracia y derechos humanos, seguridad humana y problemática de justicia.

La audiencia en la que participaron Ebrard y Alvarez Icaza ocurrió en la primera jornada del periodo de sesiones de la CIDH.

A diferencia de años anteriores, la Comisión tendrá solo cuatro días de audiencias. La CIDH recibe un promedio de mil 500 quejas o solicitudes de intervención en temas de los derechos humanos en la región anualmente.