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México, D.F.- De no sustentar las autoridades federales correctamente la denuncia en contra de Sandra Avila Beltrán, "La Reina del Pacífico", ésta podría salir libre, dejó entrever el juez federal que llevará su proceso.
Y es que según el jurista, no se cuenta por el momento con pruebas contundentes que demuestren que la mujer tiene vínculos o trabaja para algún capo mexicano de la droga, ya que se logró asentar que tenía una relación personal con el colombiano Juan Diego Espinosa, "El Tigre", y que su evolución patrimonial creció de manera vertiginosa.

Documentos ministeriales revelan que la única prueba que sostiene la aprehensión es una llamada hecha en 2001 desde el buque "Macel", en Manzanillo, Colima, en el que se transportaban 10 toneladas de cocaína procedentes de Colombia detectadas por las autoridades mexicanas.

Esa llamada la hizo un tripulante del barco a un teléfono celular para informar que el cargamento había llegado a territorio mexicano. Contestó una persona a la que el emisor identificó como "Beltrán".

La PGR supone que la persona que recibió la llamada fue "La Reina", y por eso mismo la autoridad deduce que ella es la responsable del cargamento de droga que habría sido vendido a algún cártel mexicano.