León, Guanajuato.- En algunos casos, las pruebas de detección del VIH/sida deberían ser obligatorias para garantizar el derecho a la salud, principalmente de las mujeres, entre quienes se registra un aumento constante en el número de casos de la enfermedad, afirmó el titular de la Secretaría de Salud (Ssa), José Angel Córdova Villalobos.
Luego de inaugurar el décimo Congreso Nacional sobre VIH/sida y otras Infecciones de Transmisión Sexual, el funcionario señaló que en ese supuesto entrarían las personas que van a contraer matrimonio civil y las y los trabajadores sexuales, aunque reconoció que se trata de un tema muy complejo, por lo que debería abordarse en el Congreso de la Unión, a través de una iniciativa legal que garantice la protección de la salud, y al mismo tiempo, los derechos humanos.

Antes, sin embargo, en la ceremonia ante cientos de activistas y personas que viven con el virus, afirmó que ningún estigma o discriminación se aceptará en México, y se comprometió a fortalecer el combate de la epidemia y a promover el uso del condón y la participación social en el ejercicio responsable de su sexualidad.

Resaltó que una vez logrado el acceso universal y gratuito a los medicamentos antirretrovirales "no daremos ni un paso atrás". Con esta frase se ganó el aplauso del auditorio.

Destacó que en 2008 la inversión del sistema nacional de salud para la prevención y control de la epidemia ascenderá a unos 2 mil 200 millones de pesos, de los cuales mil 455 millones se destinarán a la compra de medicamentos, 211 millones para los programas de prevención y 580 millones más para la compra de las pruebas rápidas de detección. Las cifras equivalen a casi 2 por ciento del presupuesto total del sector, que asciende a 113 mil millones de pesos, subrayó.

Al 15 de noviembre de 2007 se registraron 115 mil 651 casos de VIH/sida desde el inicio de la epidemia en 1983. Se presentaron 8 mil 500 nuevos casos y 4 mil 653 defunciones. Además, se calcula que unos 186 mil mexicanos son portadores del virus, pero la mayoría lo desconoce.

Respecto a la prueba de detección del virus causante del sida, Córdova Villalobos recordó que el tema fue abordado cuando se desempeñaba como presidente de la Comisión de Salud en la 59 Legislatura de la Cámara de Diputados. Dijo que es un tema "sensible" en el que hay opiniones divergentes, pero que debe discutirse.

Entre las principales directrices internacionales en materia de VIH/sida está, justamente, que el examen de detección debe ser voluntario, confidencial y con previa información y apoyo sicológico. Inclusive, se ha señalado que hacerlo obligatorio es contraproducente para las estrategias de prevención.

Córdova reconoció la complejidad del asunto, pues se tendría que garantizar, entre otros puntos, la confidencialidad en la información. Señaló que uno de los problemas que enfrenta la lucha contra el síndrome es que entre los hombres no existe la suficiente convicción para "hacernos la prueba de detección cuando sabemos que podemos estar infectados. Es una cuestión de responsabilidad, porque entonces uno mismo va propagando la infección por no saber que la podemos tener".

Dijo que la obligatoriedad de la prueba "sería un avance" en ciertas situaciones, "en los casos donde se pueda tener esa certeza" para evitar el riesgo de infección a otros individuos.

Luego, ante una pregunta sobre las opiniones de los grupos conservadores que promueven la abstinencia sexual y los valores morales, dijo que cada quien puede tener la opinión que quiera. "Lo importante es que cada quien sepa qué medios hay y elija con libertad y de acuerdo con su manera de pensar; nosotros no damos clases de religión".

En esta ocasión las quejas de las organizaciones civiles y de seropositivos se expresaron en el turno que tuvieron en la ceremonia inaugural, a través de Juan Jacobo Hernández, integrante de Colectivo Sol, quien señaló la persistencia del estigma y la discriminación entre médicos y enfermeras. "Hemos avanzado años luz", respecto de hace 25 años, cuando se inició la epidemia; sin embargo, dijo, "es inaceptable" la existencia de gobiernos como el de Jalisco con "visiones retrógadas y sin voluntad política para enfrentar el mal".

Destacó que las organizaciones civiles son un elemento imprescindible y destacado en la respuesta nacional a la enfermedad, a pesar de lo cual enfrentan el abandono del Estado.

Dijo que ha habido avances en los espacios de diálogo que las instituciones han abierto a las agrupaciones, pero sólo ha sido "para un puñado de activistas" que están en las grandes ciudades. El resto sigue en el abandono.

En el acto, antesala de la Conferencia Internacional que tendrá lugar en México en agosto de 2008, también participó Rosalinda Arechar, integrante de la naciente agrupación Mexicanas Positivas frente a la Vihda, quien planteó la problemática de la población femenina que vive con el virus y la poca atención que este sector ha tenido en los programas gubernamentales.

Nada se hace, dijo, por apoyar a mujeres infectadas que viven en la pobreza, con hijos que no pueden atender y sin posibilidad de remontar la discriminación social.