Advierte que la batalla contra los cárteles en México han repercutido en una ola de muertes en esta ciudad canadiense, donde bandas rivales pelean por el control de los mercados ilícitos ante la escasez de cocaína.
La policía canadiense consideró que las medidas de las autoridades de México contra los cárteles de la droga han repercutido en una ola de muertes en esta ciudad, donde bandas rivales batallan por el control de los mercados ilícitos ante una escasez de cocaína.

Un total de 11 personas han muerto desde enero en una treintena de tiroteos en Vancouver, ciudad que se prepara para albergar los Juegos Olímpicos de Invierno del 2010.

Tres personas han muerto en la última semana. La policía cree que la mayoría de la violencia está vinculada con bandas cuyas operaciones incluyen el tráfico de drogas.

El superintendente de la Real Policía Montada, Pat Fogarty, dijo el jueves que las líneas de abastecimiento conducen a México, a través de Estados Unidos, particularmente Los Angeles.

Fogarty dijo que las bandas en Vancouver se han declarado la guerra ante un suministro cada vez más reducido de drogas porque las líneas de abastecimiento mexicanas se están agotando.

El superintendente expresó que el costo de la cocaína en Vancouver se ha disparado de 23 mil 300 dólares por kilogramo ha casi 39 mil dólares.

Fogarty, quien comanda una fuerza de trabajo de la policía regional para combatir las bandas de narcotraficantes, dijo que las más grandes figuras del negocio, con buenas líneas de suministro en el sur prevalecen, mientras los más pequeños se debaten por las migajas del mercado de las drogas en medio de timos y deudas sin saldar.

El martes, cinco personas fueron hospitalizadas después de un tiroteo en la calle. Otros tres intercambios de disparos ocurrieron durante la noche del miércoles.

La violencia se ha propagado más allá de los vecindarios empobrecidos de la ciudad, en donde la prostitución y las drogas permanecen galopantes.

El ministro canadiense de Seguridad Pública, Peter Van Loan, apodó recientemente a Vancouver como la capital de las pandillas del país.

Dijo que la violencia allí es la peor de toda la nación.