Redacción Vanguardia.com.mx<br>(con información de Arturo Estrada Alarcón)<span></span>
A los elementos de la Policía Municipal de Saltillo ya se les dio la orden y fue directa: No más mordinas... ni a los tortas ni a los bolsillos de los conductores.
Con estas medidas se pretende meter en cintura a los agentes de la corporación y matar así dos pájaros de un tiro, al mejorar su salud y reducir los índices de corrupción.

Actualmente, las reglas para selección de nuevos elementos no permite el ingreso de personas con sobrepeso.

El jefe de la Policía Municipal, Héctor Gutiérrez Cabello, comentó que el 20% de los 650 policías que laboran en Saltillo tienen problemas de talla, por iniciaron un programa para rebajar los kilogramos que sobran.

Además, este lunes arrancó un programa antimordidas, el cual pretende difundir entre la población la cultura de la denuncia a fin de purgar de la corporación a los elementos que pidan dinero por no aplicar infracciones.

Las cámaras instaladas en las patrullas han reducido los casos de corrupción, pero aún se sospecha del resto de los elementos.