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El jamaicano Asafa Powell cambió su imagen de perdedor, al batir ayer su propio récord mundial de los 100 metros planos al correr 9.74 segundos, tres centésimas más rápido que su anterior plusmarca, en una de las semifinales del Gran Premio de Rieti
RIETI, Italia.- El jamaicano Asafa Powell cambió su imagen de perdedor, al batir ayer su propio récord mundial de los 100 metros planos al correr 9.74 segundos, tres centésimas más rápido que su anterior plusmarca, en una de las semifinales del Gran Premio de Rieti.

La nueva proeza llega en un momento curioso: hace apenas dos semanas, en Osaka, Powell veía cómo Tyson Gay se alzaba con el título mundial, prolongando en el tiempo la fama de perdedor del jamaiquino, quien fue bronce en Japón, ya que no ha ganado un título en Mundiales o Juegos Olímpicos.

"Algo así sucede cuando escucho a mi entrenador", dijo Powell enseguida después de la nueva plusmarca, conseguida en la serie semifinal y con un viento de 1.7 metros por segundo. "Siempre supe que conseguiría un récord mundial en este año", agregó el hombre más rápido del mundo.

"Con mi entrenador me puse a trabajar en volver a la normalidad. Hoy (ayer) salí y ejecuté mi técnica de manera correcta e hice lo que se debe", indicó.

Posteriormente, el jamaicano triunfó en la final del Gran Premio de Rieti, pero con una marca de 9.78 segundos. El sprinter, de 24 años, tenía el récord mundial de 9.77 desde el 14 de junio de 2005 en Atenas, pero había corrido ya en dos ocasiones más a la misma velocidad, en junio de 2006 en Gateshead y agosto del mismo año en Zurich.

El último que se acercó a las marcas de Powell fue el estadounidense Justin Gatlin, quien igualó los 9.77 segundos el 12 de mayo de 2006 en Doha. El velocista estadounidense fue sancionado más tarde a ocho años de suspensión por dopaje positivo, pero la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) todavía no borra ese récord de su registro.

Tras su estrepitoso fracaso en Osaka, Power Powell recibió duras críticas por parte de la prensa especializada, que lo tildó de `bocón'. Pero ayer el jamaiquino pareció reencontrar su pasión por la velocidad, y ante tribunas semivacías inscribió una vez más su nombre en los registros.

Con calzado blanco y camiseta color oro, Powell hizo mundialmente famosa a la pequeña localidad de Rieti, ubicada al noreste de Roma y de unos 50 mil habitantes. Rieti era denominada por los antiguos romanos como Umbilicus Italiae, el ombligo de Italia.

Ayer, sin dudas, se convirtió en ombligo del mundo del atletismo, lo cual tiene merecido, después de todo: en ningún otro lugar de la península itálica hay tantos atletas activos como en esa ciudad.

La pista es reconocida por su velocidad y en la misma se han fijado siete récords mundiales de medio fondo.

Powell se entusiasmó con competir aquí tras su decepcionante resultado en el mundial.

"Es una pista muy rápida. Me encanta, uno parece que estuviese saltando", declaró Powell, quien suele entrenarse en Italia durante tres meses al año. "Italia es como mi segunda patria".