Gran Bretaña prepara la inminente retirada de sus más de 5 soldados desplegados en Irak, según reveló ayer el "Sunday Times".
Londres, Inglaterra.- El diario se basa en una fuente gubernamental para asegurar que ya en octubre el mando militar británico llevará a cabo un traspaso total del control de la provincia de Basora, en el sur del país, al Ejército iraquí.

La medida podría ser anunciada por el primer ministro Gordon Brown el próximo 8 de octubre, cuando la Cámara baja celebre su primera sesión tras el receso estival.

"Los comandantes estadounidenses en Bagdad ya han aceptado que las tropas británicas están en retirada", dice el rotativo citando una fuente militar de Washington.

En el Gobierno de Estados Unidos, sin embargo, ha generado irritación la posibilidad de que Gran Bretaña esté negociando con milicias chiítas un repliegue seguro de sus tropas. Aunque el Ministerio de Defensa en Londres desmiente esa versión, un alto funcionario militar aseguró que "desde hace semanas" se llevan a cabo conversaciones secretas para garantizar que la retirada de Basora se desarrolle sin problemas.

Según los planes de mando militar británico, parte de los efectivos quedarían estacionados en el vecino Kuwait.

La noticia llega el mismo día en que el dominical "Sunday Mirror" publica duras críticas a la estrategia de Estados Unidos en Irak vertidas por el general de división británico Tim Cross, en su momento responsable de la planificación posterior a la guerra. La estrategia contiene "errores letales", asegura Cross.

Ya el sábado se conoció la opinión de otro alto mando militar británico durante la invasión de Irak, el general Sir Mike Jackson, que calificó de "bancarrota intelectual" la política que sigue Washington en Irak. Y como culpable del actual caos que se vive en el país señaló al ex secretario de Defensa estadounidense Donald Rumsfeld y sus aliados neoconservadores.

El ex embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas John Bolton rechazó las críticas y aseguró -según la BBC- que eran "impropias".

No obstante, desde el Ministerio de Defensa de Londres se señaló que el general retirado tiene derecho a manifestar su opinión.