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Buenos Aires.- El presidente Felipe Calderón intervino activamente desde el domingo con los presidentes de Colombia y Ecuador para tender puentes de comunicación que impidan una escalada entre las dos naciones, como consecuencia del ataque aéreo sobre un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano.
Calderón se comunicó primero con el presidente Rafael Correa, quien le detalló la operación militar colombiana en su territorio. Inmediatamente habló con el presidente Alvaro Uribe, quien admitió el hecho. En una segunda llamada telefónica a cada uno de ellos, Calderón recibió las explicaciones sobre los incidentes del domingo pasado.

El conflicto entre las dos naciones escaló ayer al romper relaciones Ecuador con Colombia, y la expulsión de todos los diplomáticos colombianos de Caracas. Aunque el presidente venezolano Hugo Chávez es factor clave en la situación, Calderón no tiene previsto hablar con él.

Los tres presidentes se encontrarán a finales de esta semana en Santo Domingo, donde se celebrará la 20 cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de Río. Aunque este tema no está en la agenda, es altamente probable que el conflicto en la región andina domine una parte de la discusión política. Hoy, Quito, Bogotá y Caracas librarán una batalla diplomática en la OEA

Por la noche, durante una entrevista con el periodista Joaquín López-Dóriga, el presidente Rafael Correa aseguró que Calderón le dio toda la razón y le dijo que no era admisible la acción militar de un país en el territorio de otro.

En la zona, por segundo día consecutivo, continuó la movilización de tropas de Ecuador y Venezuela en sus respectivas fronteras con Colombia. En esa nación, el general Oscar Naranjo, director de la Policía Nacional, presentó documentación que, dijo, prueba "la relación de las FARC con el gobierno de Ecuador y de Venezuela", que incluye una donación de armas y de 300 millones de dólares para la guerrilla de parte de Chávez.