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Berlín.- Tras el fin sin acuerdos de las pláticas sobre el futuro estatuto de Kosovo, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se prepara ante eventuales brotes de violencia entre albaneses y serbios, informó la cadena alemana Deutsche Welle.
La OTAN afirmó que prepara a 16 mil hombres de la fuerza de mantenimiento de la paz en Kosovo para hacer frente a cualquier conflicto, y el gobierno alemán anunció que podría reforzar ese contingente con otros 500 efectivos.

La provincia serbia, con un 90 por ciento de mayoría albanesa, insiste en alcanzar su plena independencia, mientras que Serbia sólo está dispuesta a conceder amplios poderes autónomos.

Mediadores de la ONU visitarán Serbia y Kosovo el próximo lunes por última vez, antes de la presentación del informe a las Naciones Unidas el 10 de diciembre entrante.

Mientras tanto, los negociadores serbios dijeron que aunque las delegaciones de Belgrado y Pristina no alcanzaron ninguna solución, esto no significa que las conversaciones no puedan continuar, informó la agencia serbia de noticias Beta.

Tras una reunión entre la delegación de Pristina y de la 'troika' del Grupo de Contacto formado por la Unión Europea, Estados Unidos y Rusia en la ciudad austriaca de Baden, Serbia reiteró que no aceptará la independencia de Kosovo.

El presidente de Serbia, Boris Tadic, advirtió que aceptar la independencia de Kosovo sería una solución unilateral que podría provocar la desestabilización de Serbia y toda la región.

Agregó que no sólo se violaría el derecho internacional y los principios básicos de la comunidad internacional, sino que también sería disfuncional y tendría un efecto dominó tanto en los Balcanes como en otras regiones de Europa.

Tadic añadió que Serbia es un Estado legítimo, democrático y reconocido internacionalmente por todos los medios legales, de acuerdo con el derecho internacional. 'Serbia no quiere la guerra o la violencia", subrayó Tadic.

El presidente serbio también dijo que espera que las instituciones albanesas de Kosovo no tomen medidas unilaterales.

Por su parte, el primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, advirtió que su país declararía nulo cualquier acto unilateral, y que de ninguna manera aceptará que se le ponga en tela de juicio.

'Cualquier acción en este sentido será proclamada inválida', subrayó, y recalcó que la cuestión de Kosovo debe resolverse en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde inició el proceso.

Por su parte, el equipo negociador de Pristina lamentó este jueves que las conversaciones para alcanzar un acuerdo hayan fracasado y anunció que Kosovo proclamará su independencia en breve.

La delegación kosovar dijo que respetaría la agenda internacional hasta el 10 de diciembre, pero añadió que después de esa fecha coordinará sus acciones con Washington y Bruselas, que en el Consejo de Seguridad de la ONU han expresado su simpatía con la independencia.

Los negociadores de Pristina también desestimaron la posibilidad de continuar las conversaciones después del 10 de diciembre, cuando la 'troika' presente un informe sobre las conversaciones al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

El presidente de Kosovo, Fatmir Sejdiu, dijo que se esperan consultas más rápidas con los socios, que el proceso de solución de la cuestión de Kosovo es internacional, e hizo hincapié en que Kosovo no será un rehén de la continuación de las conversaciones.

El Partido Democrático de Kosovo y el futuro líder principal, Hashim Thaci, abogó por los valores europeos y de miembros de la Unión Europea y la OTAN, y declaró que la reunión de Baden fue 'la última' entre Kosovo y Serbia.

El líder del Partido Reformista de Kosovo, Veton Suroi, dijo que debe haber una relación de asociación entre Serbia y Kosovo, y agregó que si Serbia no reconoce ahora a Kosovo, lo hará dentro de cinco o diez años.