El Universal
El presidente se verá obligado a enviar al Senado una terna de candidatos al cargo, en lugar de nombrarlo directamente.
Ciudad de México.- La presidencia de la República fracasó en su intento de lograr que el Presidente nombrara, de manera directa, y sin la intervención del Senado, al nuevo procurador de la Defensa del Contribuyente.

La procuraduría en cuestión es un órgano que se creó, en el papel, desde hace seis años para representar a todas las personas que, por el pago de sus impuestos, tengan algún problema con las autoridades fiscales, pero que por una serie de litigios y problemas entre los legisladores con el titular del Ejecutivo no ha podido comenzar a operar.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación desestimó un juicio de controversia constitucional que promovió en el 2006, el entonces presidente Vicente Fox, y a la que le dio seguimiento su sucesor, Felipe Calderón, por medio de la cual solicitó que se anulara la disposición que estableció el Congreso de la Unión en el sentido de que el titular del Ejecutivo tiene la obligación de enviar a una terna de candidatos al Senado, para que, de entre ellos los legisladores elijan al procurador.

La mayoría de ministros se pronunció por declarar que dicha forma de designar al procurador, contemplada en el artículo 9 de la Ley Orgánica de la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente, es inconstitucional, pero como no lograron reunir los 8 votos que se requieren para anular una disposición, la medida se mantendrá vigente.

En total 7 de los 11 ministros se pronunciaron por declarar inconstitucional dicho mecanismo y 4 por validarlo.

Al final, con esta decisión, el presidente de la República se verá obligado a enviar al Senado una terna de candidatos al cargo, para que de entre ellos se elija al nuevo procurador de la Defensa de los Contribuyentes.

De tal suerte que el nombramiento del procurador se sumará a los 19 puestos clave que tiene que tienen que designar ambos poderes en el transcurso del año.