Washington, D.C.- El precandidato presidencial demócrata Barack Obama buscó ayer obtener el apoyo de legisladores federales que podrían ayudar a sellar su victoria sobre Hillary Rodham Clinton.
Mientras tanto, Clinton pidió a sus partidarios que no presten atención a los analistas políticos que han declarado que su candidatura ya feneció.

Obama se presentó ayer de improviso en la Cámara de Representantes. Se trata de su más reciente esfuerzo para cortejar a los superdelegados del Congreso luego de su resonante victoria el martes en las elecciones primarias de Carolina del Norte, y de su derrota -por menor margen al esperado- en Indiana, que lo colocaron más cerca de la nominación de su partido para buscar llegar a la Casa Blanca.

Se espera que los aproximadamente 800 superdelegados - funcionarios y legisladores cuyo voto no está comprometido por los resultados de las primarias- emitan los sufragios decisivos en una contienda en que ninguno de los precandidatos podrá obtener la nominación con base en los delegados que faltan por conquistar.

Hasta ahora, aproximadamente 270 superdelegados no han comprometido su voto. El senador por Illinois estuvo rodeado por personas que le deseaban éxito, que lo llamaban "Señor presidente" y se acercaban a darle una palmada en la espalda.

Pero el político de 46 años, cuya histórica y prolongada contienda con Clinton ha fascinado y frustrado a los estadounidenses, señaló rápidamente que enfrenta una adversaria formidable, y que no está dando nada por hecho.

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Clinton ha redoblado sus esfuerzos para reducir el renovado impulso de su rival mientras su alguna vez poderosa candidatura da tropiezos entre infortunios financieros y deserciones de partidarios.

Ha enfocado su atención en Virginia Occidental, donde el próximo martes se realizarán elecciones primarias, mientras que también solicitó nuevos fondos y prometió seguir en la contienda hasta las últimas elecciones a realizarse en junio.

Durante un acto de campaña en ese estado, donde es favorita para ganar, Clinton describió la situación como algo que "estoy volviendo a vivir". Señaló que enfrentó una presión similar para que abandonara la contienda antes de ganar Nueva Hampshire, Ohio, Texas y Pensilvania.

"Estoy compitiendo para ser presidenta de los 50 estados", dijo ayer Clinton a quienes la ovacionaban. "Pienso que debemos seguir con esto para que las voces de Virginia Occidental sean escuchadas", agregó.