Excélsior
Conflictos laborales en proceso y algunos heredados, como el minero, la crisis por el aumento del precio a la tortilla, algunos enfrentamientos políticos como las cartas enviadas a Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno del Distrito Federal, y hasta un cuento "chino" porque fue involucrado en el caso de Zhenli Ye Gon, fueron algunos de los momentos ríspidos que el secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, enfrentó en los primeros meses de su administración.
Sin embargo, no todo fue escándalo: se tiene previsto que se rebasará la meta propuesta en el Plan Nacional de Desarrollo para crear 800 mil empleos anuales. La tasa de desempleo abierto se situará por debajo de 3.5% según las proyecciones, y las revisiones salariales fluctuaron entre 3 y 5% de incremento.

Política laboral

En las primeras semanas de Javier Lozano al frente de la Secretaría del Trabajo, la Comisión Nacional de Salarios Mínimos aprobó un incremento de 1.90 pesos diarios promedio para el minisalario, decisión criticada por el sector obrero. En esta ocasión, tal como sucedió en 2005, la homologación gradual de áreas geográficas iniciada por la administración de Vicente Fox, fue suspendida.

La molestia de las centrales obreras estalló cuando en la primera semana de enero el kilo de tortilla aumentó hasta 15 pesos en algunas ciudades de la República. Inmediatamente los líderes obreros hablaron de un incremento salarial de emergencia, exigieron control de precios al Gobierno y algunos hasta hablaron de revivir los pactos económicos entre sectores.

Las demandas no cesaron aun cuando el presidente Calderón giró instrucciones para aumentar la exportación del grano y se firmaron acuerdos con las tiendas de autoservicio para fijar el precio en ocho pesos.

Días más tarde, el 15 de enero, se da a conocer el Programa de Primer Empleo, que pretendía condonar las cuotas al IMSS por un año a empresarios que contrataran a jóvenes que por primera vez ingresaran al mercado laboral. El decreto se firmó el 23 de enero y su entrada en vigor sería hasta marzo de este año.

El 6 de marzo se anuncia el programa de estímulos fiscales para empresarios que contraten a adultos mayores y con discapacidad. El estímulo consta de la deducibilidad de 25% del sueldo en materia de Impuesto Sobre la Renta.

En tanto, a fines del primer trimestre, el secretario del Trabajo da a conocer su decisión de depurar los padrones de sindicatos y de hacer públicos, a través de la Ley Federal de Acceso a la Información, los contratos colectivos de los sindicatos registrados ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje.

Para fines de marzo, el gobierno de Felipe Calderón continuó con la política de apoyo para modificar los esquemas de pensiones y jubilaciones que inició Vicente Fox con el IMSS. El 27 de marzo, el Senado aprobó los cambios a la Ley del ISSSTE que permitieron la individualización de las cuentas de los nuevos trabajadores y la opción de elegir en qué esquema quedarse para los trabajadores activos. Desde entonces, y hasta la fecha, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) junto con otros sindicatos de burócratas realizan manifestaciones en contra.

Con la llegada de junio, reviven las exigencias de incremento salarial de emergencia, pues los precios de la carne, pollo y leche registraron aumentos. Ya para entonces, el secretario había instalado mesas de negociación con las centrales obreras para escuchar sus demandas y atender lo que fuera posible. Pero las protestas se acumulan y vuelven a surgir en septiembre cuando se informa que dentro de la reforma hacendaria, aprobada por el Senado, existe un nuevo impuesto a las gasolinas, que, aseguraron los sindicatos, incrementaría la inflación al entrar en vigor.

Conflictos sindicales

Javier Lozano heredó de la administración anterior el conflicto en el que dos líderes, Napoleón Gómez Urrutia y Elías Morales, se disputaban el liderazgo del sindicato minero.

Mientras se daba la guerra de declaraciones entre ambos, la Secretaría depuró el padrón de la organización con miras a tenerlo listo para una eventual Convención Nacional que decidiera en definitiva el liderazgo del sindicato.

El resultado de la depuración arrojó que casi la mitad de los trabajadores que decía tener ese sindicato no existían, pues de los 60 mil agremiados que se tenían reportados, sólo se comprobó la membresía de 31 mil. Cosa parecida sucedió con el número de secciones, ya que se hablaba de 265 y después de la depuración quedaron 70 secciones y nueve fracciones.

Sin embargo, la Convención no llegó a realizarse debido a que el 9 de abril la PGR determina que las firmas de la supuesta destitución de Napoleón Gómez Urrutia, en las que se basó la STPS para revocarle la toma de nota, eran falsas. En esos mismos días, el Tribunal Cuarto Colegiado en Materia Laboral otorgó un amparo al líder minero en contra de su destitución. Para el 16 de abril, la Secretaría le regresa la toma de nota a Gómez Urrutia y destituye a Elías Morales como secretario general.

Cuando parecía que el conflicto estaba resuelto, inicia la guerra de declaraciones entre la empresa Grupo Minero México y el sindicato, toda vez que el segundo acusó a la primera de sostener económicamente una campaña mediática en contra de su líder.

El sindicato emplaza a huelga por violaciones en materia de seguridad e higiene a tres secciones que involucran a la empresa y el 30 de junio estallan las huelgas en Sombrerete, Zacatecas, Taxco, Guerrero y Cananea, mismas que fueron declaradas inexistentes por la Junta Federal, pero que continúan debido a la decisión de un juez de otorgar la suspensión del acto mientras estudia el caso. (Excélsior)