Foto: Archivo Vanguardia
La Jornada
Piden al gobierno federal que niegue autorización a la trasnacional
Sinaloa. Productores de maíz de los municipios San Ignacio y Concordia, en Sinaloa -el principal estado productor del grano- pidieron al gobierno federal que niegue el permiso para la siembra comercial de maíz transgénico en 700 mil hectáreas a la empresa Monsanto.

El 7 de septiembre la empresa Semillas y Agroproductos Monsanto y Monsanto comercial presentaron al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) las solicitudes de cultivo comercial para las variedades de maíz transgénico MON89034-3, MON88017-3 y MON-00603-6 para 700 mil hectáreas en Ahome, Angostura, Culiacán, Elota, el Fuerte, Guasave, Mocorito, Navolato, Salvador Alvarado y Sinaloa de Leyva.

En Tamaulipas, el 20 de septiembre ingresaron las solicitudes de maíz transgénico de la empresa PHI México, para las variedades DAS015507-2, DAS-01507-1 y MON00603-6 y MON00603-7 en 351 mil 284 hectáreas de Camargo, Gustavo Díaz Ordaz, Matamoros, Miguel Alemán, Reynosa, río Bravo y Valle Hermoso. Estas solicitudes están en la fase de análisis de riesgo en el Senasica.

De acuerdo con la investigadora Ana de Ita, en Sinaloa se siembran con maíz 300 mil hectáreas de riego, pero Monsanto solicitó que le aprueben 700 mil para este ciclo otoño-invierno.

En tanto, ante la consulta pública de la solicitud de permiso para liberación comercial al ambiente de las solicitudes de Monsanto, a la que convocó el Senasica, productores de Sinaloa dijeron desconocer ese proceso y señalaron que quedaron fuera los agricultores que han sembrado el maíz criollo tradicionalmente, según versión de Greenpeace.

La agrupación agregó que la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados no notificó a los gobiernos estatales y a las comunidades indígenas respecto de la existencia de este proceso de consulta y de la necesidad de instaurar mecanismos para que todos los productores de maíz de la región participaran.

La organización advirtió que de aprobarse las solicitudes de siembra comercial de maíz transgénico para las 700 mil hectáreas en Sinaloa, el gobierno no podrá garantizar la producción de maíz blanco libre de transgénicos para la alimentación de los mexicanos. Estos permisos de siembra comercial "irán en menoscabo del cumplimiento del derecho constitucional a una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad, y por ende de la soberanía alimentaria de los mexicanos".

Agregó que en cualquier región donde se pretenda hacer liberación de semillas transgénicas, se debe desarrollar una amplia consulta con pueblos y comunidades indígenas asentadas en las zonas y regiones aledañas, debido a los impactos del flujo génico y sus consecuencias socioeconómicas y culturales.