Los Angeles.- La lucha más notoria por la custodia de unos niños en Hollywood regresó ante las cortes el viernes, cuando un abogado de la cantante Britney Spears logró que se prohibiera la videograbación de sus declaraciones durante el proceso para resolver la custodia de sus dos hijos pequeños.
Una vez emitido el fallo, se ordenó un breve receso, tras el cual la cantante regresó para reanudar el proceso. Su ex esposo Kevin Federline también era esperado en la audiencia.

Spears fue vista llegando con una compañera cuando dejó su automóvil en un estacionamiento subterráneo.

El abogado de Spears, Thomas Paine Dunlap, logró que se prohibiera la grabación de sus declaraciones, al señalar que con seguridad terminaría en sitios de Internet como YouTube. Por ello, argumentó que su cliente tenía el derecho de ser protegida.

Scott Gordon, comisionado de la Corte Suprema, falló a favor a pesar de considerar que la cantante se expone constantemente "a una cantidad inusual de medios de comunicación", lo cual contradice su deseo manifiesto de tener privacidad.

Dunlap respondió que la estrella de la música pop no atrae intencionalmente la atención de los medios.

"Si va a (la cafetería) Starbucks, ahí estarán los medios. Si va de compras, ahí estarán ellos", dijo.

El abogado Mark Vincent Kaplan, que representa a Federline, dijo que su cliente deseaba que las declaraciones fueran videograbadas, a fin de observar el comportamiento de los declarantes durante las sesiones a puerta cerrada.

Luego del fallo, Kaplan pidió que entonces se permitiera que expertos y otras partes pudieran estar presentes durante las declaraciones, para observar el comportamiento de sus autores. Gordon dijo que permitiría a dos personas estar presentes para observar a los testigos.

Luego del receso, se espera que el abogado de Spears argumente que su cliente ha cumplido con las órdenes judiciales y que debería conservar el derecho a la custodia compartida que perdió a inicios de este mes.

Gordon, quien ha dicho tener evidencia de que Spears consume drogas y alcohol "habitual, frecuente y continuamente", le quitó el derecho de visitar a sus dos hijos argumentando que no cumplió algunas condiciones de la custodia compartida.

Más tarde levantó la prohibición y le permitió ver a Preston, de 2 años, y Jayden James, de 1, pero sólo ante la presencia de un supervisor aprobado por la corte.

Durante el día fue instalado un detector de metales fuera de la corte y las autoridades le confiscaron los teléfonos a todos los que pasaban a su interior, con la finalidad de impedir que los medios, abogados y espectadores tomaran fotografías.

El proceso causó un retraso al obligar a los abogados a abrir sus portafolios para ser revisados.