La Conferencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo (Unctad) propone la adopción de un código de conducta internacional que coordine las variaciones de los tipos de cambio.

Ginebra, Suiza.- "Sería más fácil corregir sin riesgos los crecientes desequilibrios que se ciernen sobre la economía mundial si existieran mecanismos más apropiados de regulación de los tipos de cambio a nivel mundial", reza el informe anual de la organización.

La Unctad considera que las variaciones no controladas de los tipos de cambio son tan perniciosas como algunos subsidios, por lo que propone que estos cambios también sean controlados.

"Dado que las variaciones arbitrarias de los tipos de cambio afectan al comercio internacional de manera similar a los aranceles y las subvenciones a la exportación, tales variaciones deberían estar sujetas a supervisión y disciplinas multilaterales como lo están las políticas comerciales".

La entidad considera que la falta de un sistema apropiado de regulación internacional de los tipos de cambio a nivel mundial puede provocar "inestabilidad y desajustes", sobre todo en los países en desarrollo, y eso puedo "perjudicar su competitividad en general".

"Si los mercados financieros distorsionan sistemáticamente la competitividad de las naciones y las empresas, tarde o temprano habrá que intervenir", aseguran los economistas de la Unctad, que advierten de los efectos contraproducentes de algunas políticas nacionales.

Hay que "evitar la lucha por cuotas de mercado mediante la manipulación del tipo de cambio real y de impedir que los mercados financieros presiones sobre la competitividad de los productores de diferentes países en la dirección equivocada".

"Este sistema ayudaría también a los países en desarrollo a evitar la sobrevaloración de sus monedas, que en ocasiones anteriores ha sido uno de los mayores impedimentos para lograr un crecimiento sostenido", agrega el informe.

Por todo ello, la Unctad propone la creación de distintos niveles de coordinación macroeconómica, empezando por la creación de acuerdos regionales.

"Un enfoque regional puede ser más eficaz que otro meramente nacional para hacer frente a la vulnerabilidad financiera de los países en desarrollo -asegura el informe- dado que en momentos de dificultad financiera resultan más adecuados para una intervención rápida que las instituciones multilaterales existentes".

Los economistas de la organización señalan algunos de esos mecanismos regionales, como los acuerdos regionales de crédito mutuo o la agrupación de parte de las reservas internacionales colectivas.

Asimismo, el informe destaca el ejemplo de la Unión Europea, quien, según los expertos de la ONU, demostró que "los acuerdos regionales para la gestión de los tipos de cambio entre países con un elevado nivel de comercio intrarregional pueden ser un elemento importante con miras a la creación de un mercado común".

Posteriormente, según la entidad, deberían reformarse las instituciones financieras internacionales "a fin de tener más en cuenta las necesidades específicas de los países en desarrollo".

Con este doble sistema, "los fondos regionales atenderían las necesidades financieras corrientes de sus miembros y las instituciones internacionales funcionarían como un segundo nivel de financiación y como prestamistas de última instancia".