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Inician manifestaciones en Nueva Zelanda y se extienden por ciudades de Asia, Europa y América del Norte
Miles de personas alrededor del mundo se manifestaron hoy contra la represión que ejerció el régimen militar de Myanmar la semana pasada para contener las masivas protestas antigobierno.

Las manifestaciones, que iniciaron en Nueva Zelanda y se extendieron por ciudades de Asia, Europa y América del Norte, tuvieron lugar un día después de que el enviado especial de Naciones Unidas (ONU), Ibrahim Gambari, denunció ante al Consejo de Seguridad la represión en ese país.

En Londres, el primer ministro británico Gordon Brown prometió este sábado mantener la presión para un cambio democrático en Myanmar (antes Birmania) e impulsar más sanciones de la Unión Europea (UE) contra el régimen militar birmano.

"Queremos dejar en claro que no toleraremos que continúen los abusos" en ese país asiático, aseguró Brown al reunirse con una delegación de manifestantes en Downing Street, según reportes de la cadena British Broadcasting Corporation (BBC).

Las manifestaciones de este sábado se produjeron cuando diplomáticos de potencias occidentales han condenado las acciones de la gobernante Junta Militar birmana y circulan un borrador de declaración en la ONU denunciando la "violenta represión" en Myanmar.

La Unión Europea (UE), Francia y Reino Unido llaman a un diálogo inmediato con los líderes de la oposición birmana, mientras Estados Unidos pide sanciones, pero China y Rusia se oponen al considerar que la situación no amenaza la paz y seguridad internacional.

Las demostraciones tuvieron lugar en ciudades de Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Corea del Sur, España, Estados Unidos, Francia, India, Irlanda, Nueva Zelanda, Noruega, Singapur, Tailandia y Reino Unido.

Estas manifestaciones "fueron planeadas para demostrar al pueblo birmano que no está solo y para que el liderazgo militar sepa que estamos observando cada uno de sus movimientos", afirmó Myo Thein, uno de los organizadores de la marcha en Londres.

Expresó asimismo su confianza en que el gobierno británico demandará el fin de la represión y actuará en consecuencia en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Según datos oficiales birmanos, al menos 10 personas murieron durante la represión que ejerció el régimen birmano el pasado 26 de septiembre, después de una semana de protestas pacíficas multitudinarias, aunque otros reportes sugieren un número mucho mayor.

Además, las autoridades militares efectuaron arrestos masivos, que fueron calificados como arbitrarios por la comunidad internacional al demandar la inmediata liberación de los detenidos, la mayoría monjes budistas.

Al comparecer la víspera ante el Consejo de Seguridad para presentar los resultados de su reciente visita a Myanmar, Gambari advirtió sobre "serias repercusiones internacionales" si ese país no se mueve hacia la democracia.