Claudia Olinda Morán
Vecinos de la colonia Los Pinos, al poniente de la ciudad, protestaron en las oficinas centrales de Aguas de Saltillo por los altos cobros de los que son objeto tras la reposición de tomas sin su consentimiento.
Para colmo, les sugieren que "hablen" con los regidores para que se acepte el cobro del 1 por ciento para no tener que pagar este cambio de medidores.

El dirigente del PRD, Gustavo de la Rosa, explicó que la molestia de los vecinos se debe a que la paramunicipal "llega y les hace una serie de cambios en sus tomas domiciliarias, sin consultarlos".

Después se enteran de que hubo un cambio cuando les llega el recibo, en el que en lugar de pagar de 30 a 50 pesos, les vienen recibos de 400 ó 500 pesos a consecuencia de la reposición del medidor.

"Ni siquiera saben cuál es el costo de los cambios, o comen o pagan el agua con recibos de 400 ó 500 pesos. La mayoría recibe sueldos raquíticos", dijo De la Rosa, en tanto una de las afectadas comentó que ya pagan más por agua que de luz.

"No se pueden permitir este tipo de cobros, cuando se hace esto Agsal debería convocar a asambleas para explicar qué es lo que se va a hacer y cuánto va a costar, argumentan que los medidores están mal, los cambian en la noche como ladrones y luego se los cobran en el recibo", indicó el perredista.

Reposición de tomas no es negocio: Agsal En relación con la protesta, el gerente de Aguas de Saltillo, Rogério Koehn, dijo que se atendió a los quejosos y que al explicar la fórmula del cobro las partes quedaron conformes con el pago diferido a 12 meses, en una operación que asegura no representa negocio, sino pérdidas para la empresa.

Una toma domiciliaria, con precios licitados es de 2 mil 500 pesos, al usuario se le cobran mil 900 pesos fi nanciados a 12 meses. Agsal pierde por cada toma 700 pesos, más el fi nanciamiento y la molestia del usuario que cree que se le cobra un mayor consumo, dijo el gerente.