Rosendo Zavala
Saltillo, Coah.- Varios trabajadores de una empresa avícola estuvieron a punto de vivir una tragedia, luego de que la camioneta en que viajaban terminara volcada tras derrapar debido al diesel que una tolva iba regando y que también la hizo voltearse.
El aparatoso accidente ocurrió minutos antes de las 8:00 horas en el kilómetro 3 del Libramiento López Portillo, cuando el combustible suelto provocó la contingencia que movilizó a las autoridades de manera inmediata.

Otro día más de labores

Con su plan de trabajo listo, Cristian Giancarlo Castillo Castro avisó a sus compañeros sobre la nueva misión que les había sido encomendada.

Alrededor de las 7:30 horas, Cristian abordó la Chevrolet blanca, con placas FP 73577, de la empresa Bachoco, donde junto a otros 11 compañeros emprendieron la marcha del vehículo en el que se irían a San José de los Nuncios.

Cuando por fin tomaron el libramiento, los empleados que viven en el Ejido Buñuelos comenzaron a idear un poco más el itinerario que tenían enfrente, con el encargo de vacunar a la mayor cantidad de gallinas posible en el sitio que tenían programado.

A lo lejos, un camión tipo revolvedora con matrícula PU 32844 se desplazaba con velocidad habitual, aunque el conductor ignoraba que la propia unidad que manejaba le jugaría la peor de las bromas.

Y es que Joel Herrera Marín no se había percatado de que el tanque del camión salía un gran chorro de diesel, avanzando así durante varios kilómetros mientras regaba el producto sobre el asfalto.

Con la tragedia sobre ruedas

A pocos kilómetros de arribar a la intersección del libramiento con la carretera Saltillo-Monterrey, Cristian observó que la tolva derramaba el líquido mientras derrapaba tratando de mantenerse firme, por lo que decidió sacarle la vuelta para no sufrir la misma suerte.

Pero mientras la pesada unidad cedía ante lo resbaladizo del pavimento, el empleado avícola frenó bruscamente y giró la camioneta para evitar impactarse con el camión, saliendo del asfalto para terminar con el vehículo destrozado.

Al percatarse de lo ocurrido, automovilistas que transitaban por el lugar dieron aviso a las autoridades que en cuestión de minutos llenaron el sector de patrullas y ambulancias que pretendían ayudar a los accidentados.

Elementos de la Policía Estatal auxiliaron con la moderación del tráfico vial que trastornó la carretera, mientras los bomberos regaban sustancias especiales para acabar con el líquido que tantos problemas había causado.

Socorristas de Bomberos y Cruz Roja se avocaron a la atención de los lesionados, trasladando a varios empleados de Bachoco hasta las instalaciones de la clínica Dos del IMSS, asi como al chofer responsable pues también sufrió golpes de consideración.

Fue así como Pedro Martínez Díaz, Efraín Cancino Grimaldo, Juan Gerardo Gil, Francisco Bustos Argüello, Daniel Rodríguez Jiménez y el propio Joel Herrera cambiaron su trabajo por una cama de hospital.