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México.- El consumismo y la ansiedad existencial provocan una frenética búsqueda por ser amados, en vez de considerar lo más valioso, que es dar amor, consideró el psicólogo Manuel Bezanilla.
En entrevista, el investigador especializado en Psicodrama Clínica y Psicoterapia señaló que la no superación de la ansiedad existencial puede motivar de manera compulsiva la producción de estados alterados de conciencia.

Al hacer una reflexionó sobre el texto "El arte de amar", de Erich Fromm, señaló que algunas personas pretenden adquirir amor mediante la posesión de poder, prestigio, bienes, etcétera; mientras otros pretenden venderlo a través de belleza, seducción y sexo.

Esto ha llevado a una búsqueda frenética por ser amados en lugar de pretender dar amor, es decir que "a través de la venta de objetos, virtudes y cualidades las personas buscan ser amadas".

De ahí que la pregunta que da título al libro de Fromm, destacó el director general y miembro fundador de la Clínica de Psicología y Educación Integral, ha estado presente a lo largo de la historia.

"La pregunta sobre el arte de amar ha permeado la filosofía y la literatura, ha inspirado las más nobles acciones y tremendas guerras", precisó el doctor José Manuel Bezanilla.

Sin embargo, el problema fundamental estriba en que acorde con el espíritu post-moderno consumista, las personas y los sentimientos se han convertido en objetos que pueden ser comercializados.

Al buscar la estimulación y motivación en los objetos externos que se pueden consumir, las personas depositan en elementos externos la responsabilidad de amar, en lugar de asumirla en su interior.

Esto podemos considerarlo un signo de profundo enajenamiento y soledad interior" la cual produce un sentimiento de separación y de incapacidad para controlar las fuerzas que rigen la existencia, por lo que se cae en estados de angustia existencial.

Por ello, señaló Bezanilla, es importante señalar que si esa ansiedad existencial no se supera, la persona tenderá a buscar de manera compulsiva o adictiva la producción de estados alterados de conciencia, a través de drogas, alcohol u orgasmo, entre otros.

Por otra parte, también existe la errónea creencia de que el amor debe fundamentarse en la experiencia del enamoramiento, citó el especialista, pero comentó que el amor "es un ejercicio de dar", lo cual no implica el sacrificio.

Esto significa que las dos personas se brindan mutuamente para la construcción de algo más grande que ellas, esencia que ha perdido el ser humano.

Abundó que existe otra creencia sobre lo que significa dar; piensan que dar es sinónimo de sacrificio, donde renuncio a mí, mis sueños, deseos, pensamientos e incluso a mi propia vida por ti, pero aquí el experto pregunta a la gente "¿Esto es verdaderamente dar?"

Por lo que respondió de manera firme: "No! Dar, parafraseando a Fromm, es la más alta expresión de potencia productiva del ser".

El último elemento que conforma el amor, destacó, es el conocimiento, el cual es fundamental para que se desarrolle el amor maduro, que seamos personas dispuestas al aprendizaje y trabajo personal continuo.

"El desarrollo de las habilidades antes mencionadas es un indicador de que la persona ha desarrollado al máximo su potencial humano y cuenta con la capacidad para amar", concluyó.