Roma, Italia.- El Vaticano publicó hoy en Roma una oración que el papa Benedicto XVI escribió para los católicos de China con el deseo de que éstos se mantengan "unidos a la roca de Pedro sobre la que está edificada la Iglesia".
La oración se dirige a Nuestra Señora de Sheshan, virgen venerada en Shangai, y desea a los católicos la capacidad de "discernir en cualquier situación, incluso en las más tenebrosas, los signos de la presencia amorosa de Dios".

Además, pide por el compromiso y la convivencia armónica de todos los chinos.

El texto fue escrito para este 24 de mayo, cuando se celebrará por primera vez una jornada de oración para la Iglesia en China en el día de la fiesta de María Auxiliadora.

La oración papal está "libre de subtonos políticos", comentó Radio Vaticano al respecto.

El papa Benedicto XVI instó en mayo de 2007 en una carta a los obispos, sacerdotes y fieles en China a unirse en la oración por la Iglesia. En China viven entre 13 y 14 millones de cristianos.

Consagrado en 1924, el santuario de Sheshan fue atacado por los comunistas, que destruyeron estatuas y otros símbolos religiosos durante la Revolución Cultural en los 60. El santuario volvió a recibir peregrinos en 1979.

El Vaticano no mantiene relaciones diplomáticas con China, cuyo gobierno oficialmente ateos cortó las relaciones a principios de los 50.

Desde que el Papa enviara la carta a los católicos chinos en mayo de 2007, comenzó una nueva etapa en las relaciones con Pekín. El Sumo Pontífice reclama mayor libertad religiosa en China.