El primer ministro ruso vaticinó que la selección de su país se impondrá en el duelo de vuelta del repechaje y logrará su clasificación al Mundial de Sudáfrica 2010
El primer ministro ruso, Vladímir Putin, cree que la selección de Rusia derrotará a la de Eslovenia en el partido de vuelta de la repesca de clasificación para el Mundial de Sudáfrica.

"En deporte es muy difícil pronosticar. Eso no es pronosticar, es adivinar. Pero los nuestros deberían ganar", señaló Putin en respuesta la pregunta de uno de los trabajadores de la fábrica de camiones "Kamaz", citado por las agencias rusas.

Putin, un gran aficionado al judo y al esquí, asistió al partido de ida (2-1) disputado en el estado olímpico Luzhnikí en compañía de su colega esloveno, Borut Pahor.

Según las agencias rusas, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, podría asistir al encuentro tras participar en la cumbre Unión Europea-Rusia que se celebra mañana en Estocolmo.

Rusia se perdió el anterior Mundial de Alemania 2006, mientras Eslovenia únicamente ha disputado una Copa del Mundo en toda su historia, la de Japón y Corea del Sur en 2002.

La modesta Eslovenia sueña con dar la sorpresa y apear mañana, miércoles, a Rusia en el partido de vuelta de la repesca de clasificación para el Mundial de Sudáfrica, para lo que le vale con ganar por 1-0.

En el partido de ida disputado en el estadio olímpico Luzhnikí los rusos obtuvieron una pírrica victoria (2-1), resultado que convierte la vuelta en un partido de "cuchillos largos" para el equipo dirigido por el holandés Guus Hiddink.

Sin jugar bien, los rusos dominaban el partido (2-0) disputado en la hierba artificial del Luzhnikí a falta de tres minutos para el pitido final, pero el joven delantero del Nacional portugués, el esloveno Pecnik saltó al campo y en unos minutos se convirtió en un héroe nacional.

Su gol podría cambiar la suerte de la eliminatoria si los eslovenos saben aprovechar el factor campo y vuelven a anular a la estrella rusa, Arshavin, que no tuvo su día en Moscú.